Literatura alemana contemporánea, una realidad poco conocida en España

casitodaslasletras07062014

Cuando se visita un país, no está demás, en el caso de los bibliófilos, pulsar la literatura contemporánea en ese país. En el caso de Alemania, la literatura contemporánea de ese país tiene un importante peso específico por la calidad de sus autores y por la importante producción que se lleva a cabo en la marca germana.

Sibylle Lewitscharoff, desconocida en España

Conjuntamente con Marcel Beyer, Sibylle Lewitscharoff es una de las más consagradas escritoras alemanas y también es una gran desconocida para los lectores españoles ya que ninguna de sus obras se ha traducido al castellano. En lo que respecta a Beyer, se ha publicado en castellano El técnico de sonido y Espías, en los años 1999 y 2002 respectivamente y por la editorial Debate.

Sin embargo a los lectores en Español nos queda la posibilidad de comprar sus libros publicados por la Adriana Hidalgo Editora de Buenos Aires; esta editorial argentina ha publicado dos de las novelas de Sibylle Lewitscharoff, como son Apostoloff en el año 2011 y Blumenberg el año pasado.

Si por algo destacan los dos libros citados es por la audacia de la apuesta literaria a la que nos invita Lewitscharoff. Esos libros destacan por una apuesta radical por un nuevo tipo de filosofía, una literatura que explora el propio yo del autor, lo que muchas veces se puede acabar confundiendo con un estilo plenamente autobiográfico.

Apostoloff, una obra que bebe del Danubio

En la citada novela se puede escuchar lo ecos de la influencia que tiene en la autora el tener en su árbol genealógico una vena búlgara ya que el padre de Lewistscharoff era oriundo de ese país. En el libro es una constante la presencia de Danubio, los suabos que habitaron el actual länder alemán de Baden – Wurtermberg.

En el texto también podemos encontrar trazas del monje Cirilo y la mezcolanza que durante la historia se ha producido, en forma de mixtura, entre oriente y occidente. En la trama del libro nos vamos a encontrar con el suicido del padre de la protagonista que en cierto modo provoca un borrado de la infancia del personaje principal de la novela.

Durante el viaje de cuerpo presente del padre de la protagonista entre Alemania y Bulgaria, se producirá una inmersión de la hija del finado en los demonios familiares y al mismo el periplo sirve a la autora para indagar en otros temas como una época histórica, una determinada cosmovisión de los protagonistas y el desarrollo de una sensibilidad especial en primera persona.

Blumenberg, una posible vida de Sócrates

Otro de los libros destacados de Sibylle Lewitscharoff nos lo encontramos con Blumenberg que toma como base de la trama el proceso judicial que sufrió Sócrates y que como todos sabemos culminó con la ingesta de cicuta por parte del filósofo griego. Otro de los hechos importantes de la biografía del filósofo, y que aparece reflejado en el libro, es la aceptación de la condena por parte del pensador.

Sibylle Lewitscharoff nunca ha negado la atracción que desde siempre ha tenido por el pensador griego y esa pasión, un grado más que la simple atracción, se plasma en el libro sin ambages. Por otro lado la tendencia de los autores alemanes contemporáneos en escribir libros dónde novelan la vida de sus filósofos preferidos no es algo exclusivo de Lewitscharoff, ya que esa tendencia la podemos encontrar también en otros autores contemporáneos como Thomas Bernhard o Robert Menasse.

Esa pasión por Sócrates de la autora alemana la personifica en Blumenberg, un filósofo alemán fundamental en la filosofía alemana y europea del siglo XX aunque se trata de un amante de la sabiduría – esa es una de las posibles acepciones de filósofo – que es menos conocido que filósofos alemanes de la talla de Adorno, Habermas o Gadamer.

Nadie puede negar a Blumenberg que además de filósofo destacó por una ingente producción literaria muy superior a cualquier filósofo de su tiempo. En su obra se repite como un mantra la tesis de que ante la posibilidad del ser humano de superar la muerte, el ser humano necesita de una tupida red simbólica que le sirva como seguro ante el devenir de la vida.

El argumento de la obra deviene incluso hasta en hilarante, debido a que a partir de un determinado momento, Blumenberg, decide que, siempre como tupido tejido simbólico, en su devenir diario el acompañe siempre un león. La presencia de un gran felino no es otra que la de servir de compañía a la sabiduría; un león que ejerce de salvaguarda de un verdadero sabio y también como un emblema que pretende demostrar lo honrado intelectualmente que fue siempre el filósofo alemán.

Más información –

Fuente – El Confidencial

Imagen – Thomas Leuthard

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