
El reciente incendio colosal que asola Los Ángeles rescata para la actualidad El tiempo del fuego del periodista y escritor John Valliant. El libro editado en el sello Capitán Swing intenta explicar como hemos entrado en una nueva época que el autor califica como Piroceno, que, aliándose con el cambio climático, negado por la derecha extrema y la ultraderecha, amenaza con acabar la vida en el planeta Tierra, tal como lo conocíamos
El sueño californiano ha devenido en una pesadilla en los últimos días en la ciudad de Los Ángeles.
Un incendio surgido en varios focos, y avivado por la fuerza del viento, ha transformado buena parte de la ciudad fundada por la orden religiosa de los Jesuitas que ha visto como sus lugares más emblemáticos han sido pasto de las llamas.
El incendio angelino, o explicar como los incendios acaban con la civilización, es lo que podemos leer en El tiempo del fuego, del escritor y periodista John Vaillant y que ha editado en castellano el sello madrileño Capitán Swing.
Un territorio inquietante

La lectura del libro deviene en inquietante por momentos y transmite el subidón de adrenalina que se siente cuando estás rodeado por las llamas, el humo comienzan a ingresar en los pulmones y la atmósfera se inflama.
Además, el autor estudia los incendios que ha sufrido la ciudad de Los Ángeles desde su fundación por fray Junípero Serra en el año 1771, e incidiendo también en otros incendios sucedidos en América del Norte.
Uno de ellos, quizás el más devastador es el que se produjo en la ciudad canadiense de Fort McMurray, un núcleo urbano habitado por casi 100.000 almas, que en el 2016 fue pasto de las llamas.
El autor también es creador del término Piroceno, una etapa de la historia de la humanidad que se caracteriza por la creación de una nueva categoría de incendios, los de sexta generación, propiciados por el cambio climático, y que son difícilmente controlables.
Testigo en primera persona

De hecho, el actual incendio de Los Ángeles le ha cogido por sorpresa a John Vaillant en la ciudad y el autor considera que el incendio sin control que sufren en estos momentos los angelinos no hace sino confirmar los argumentos apocalípticos que se pueden encontrar entre las páginas de El tiempo del fuego.
El autor, de, entre otros, El tigre, maneja la tesis de que desde el surgimiento del Piroceno, no debemos de considerar a los incendios como hechos aislados, sino que la humanidad libra una guerra global ante un depredador que son las llamaradas.
En la nueva era en la que nos encontramos, abunda Vaillant, los incendios son de una magnitud que no se conocía hace pocos años: son más explosivos, arden con mayor virulencia y la dificultad para domeñarlos es extrema.
Además, el aumento de los incendios en los cinco continentes, intensificados por el cambio climático, no hacen sino realimentar el fenómeno, obligando al planeta Tierra a entrar en bucle que realimenta el calentamiento y la pérdida de humedad del planeta.
Eso provocaría, según los modelos que se están estudiando actualmente por parte de los meteorólogos a la desaparición de la temporada de incendios, convirtiéndose la misma en interminable.
Unas chispas que llevan a enormes e incontrolables incendios

El autor ha plasmado en El tiempo del fuego ocho años de investigaciones sobre incendios, y esto le ha enseñado a aprender que los más grandes e incontrolables incendios comienza siempre con unas pequeñas chispas.
El estudio de los incendios también le permite afirmar que pasado un estadio de no retorno, hasta ese momento si es posible controlar un incendio; pasado ese tiempo es prácticamente imposible.
Es lo que los bomberos conocen como el «cruzado», estadio que hace ya muchos días que se superó en la ciudad de Los Ángeles.
La mente también se «quema»

Aunque a medida que vamos leyendo la obra nos vamos enterando de las magnitudes que puede alcanzar un gran incendio, por ejemplo, que superando los 500 grados centígrados el hormigón también se quema – el proceso se denomina «cenización» -, aunque el autor también incide en otras variables.
Y no siendo las menos importantes las derivas psicológicas, la de como de tocada queda la mente de las personas, por ver como arden sus viviendas o sus empresas, se quedan, de un momento para otro, sin sus vidas y sin sus trabajos.
En cierto modo las personas ven como una importante fuente de su identidad – su casa, su familia, su empresa, su vecindario – proyectos que han ido «construyendo» su vida, se quedan de pronto si parte de esa identidad.
De nuevo el cambio climático

Una de las tesis fundamentales del libro es que la aparición de Piroceno es producto, en gran medida, del cambio climático.
Y eso, la relación de causalidad que existe entre los devastadores incendios, y el cambio climático, es ocultado de manera sistemática a la opinión pública.
Sin embargo, a medida que los grandes incendios, caso el que actualmente sufre Los Ángeles, empiezan a devastar áreas urbanas de los países desarrollados, la opinión pública se preocupa y moviliza.
Esto ya no es un gran incendio producido en el Amazonas producto de que la quema sistemática que llevan a cabo los grandes ganaderos que ese día les fue de las manos, destruyendo millones de hectáreas en Brasil.
Ahora el fuego, el incontrolable fuego, ya está entre nosotros, en una ciudad referente para todo el mundo occidental: muchos de los escenarios urbanos angelinos donde se filmó Mullholland Drive han sido pasto de las llamas.
Cobardía moral

Es como califica Vaillant a la ceguera voluntaria que tienen los gobiernos de los países desarrollados, y muchas veces sus medios de comunicación, para no poner negro sobre blanco la causalidad directa que existe entre el cambio climático y los grandes incendios que asolan los 5 continentes.
Son los combustibles fósiles – y esperen lo que nos viene encima con la nueva Administración Trump, que tiene como uno de los eslóganes drill, baby drill, cuya traducción al castellano más aproximada es perfora, cariño, perfora – los que están provocando de manera directa ese cambio climático.
Vaillant no duda en calificar al magnate de la construcción devenido en próximo presidente de los Estados Unidos, como el Pedro Botero del Piroceno, un político – si se le puede calificar de esa manera – que aúna en sí un peligro tanto para democracia como para las políticas ambientalmente responsables.
En este caso todo parece que irá a peor: se ha creado un peligroso bucle, del que es muy difícil hurtarse, de temperaturas más altas y una mejor humedad que empieza a afectar al planeta en su conjunto.
Fuente – EL PAÍS / Wikipedia / Mulholland Drive en Wikipedia
Imagen – Eric Beteille / person with no name / Rennett Stowe / Marc Levin / Neil Piddock / Jean and Fred Hort / Zachary McGee









