En la piel de un terrorista

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El escritor argelino Yasmina Khadra, pseudónimo bajo el que escribe el exmilitar argelino Mohammed Moulessehoul nos presenta en Khalil, su nuevo libro, la historia personal y el discurrir mental de un terrorista islámico; se trata de un libro con muchos paralelismos con los atentados de París de marzo del 2015

Es un lugar común aquello de que la historia se repite, la primera vez como tragedia y la segunda como farsa. En este caso, parafrasear a Karl Marx, nos sirve para presentar Khalil del escritor argelino Yasmina Khadra.

En su nueva novela, publicada en español por el sello Alianza, este exmilitar que participó en la lucha contra el FIS, se «mete» en la piel de uno de los terroristas que perpetró los atentados islamistas que llevaron el terror a París el 13 de noviembre del 2015.

Una vida marcada por la lucha contra FIS

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Mohammed Moulessehoul, ese es su verdadero nombre, no pudo elegir su futuro como militar, ya que su padre, un antiguo combatiente del Frente de Liberación Nacional argelino, que puso de rodillas a la Francia republicana, lo inscribió en una academia militar.

Curtido, con el empleo de comandante, en la lucha fratricida contra el Frente Islámico de Salvación, tuvo que ver lo más crudo de la guerra civil que embargo a Argelia entre los años 1992 y 1998.

Esa experiencia, y el contacto con islamistas que se habían radicalizado, es lo que le permite ahora escribir una novela, Khalil, donde se «mete» en la piel de los terroristas que atemorizaron París en noviembre del 2015.

El proceso de radicalización

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Además de tratarse de una narración en primera persona, a medida que vamos avanzando por las páginas del libro, vamos siendo testigos de como se produce el proceso de radicalización que lleva a un adolescente de ser un pequeño delincuente de banlieue en un peligroso terrorista.

Tal como defiende el escritor, lo que pretende aportar con Khalil, es el contexto que rodea a esos jóvenes que pasan, sin solución de continuidad, de ser delincuentes a pequeña escala, sobre todo dedicados al «trapicheo» de drogas, a convertirse en sanguinarios terroristas.

Contra los que le han acusado de tener empatía con los terroristas, este escritor nacido en el Sáhara, replica que no han entendido nada, dice este exmilitar argelino que luchó en primera línea contra el terrorismo del FIS.

Los atentados de París como detonante

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Khadra recuerda que comenzó a escribir el manuscrito que ha devenido en Khalil justo el mismo día que se produjo el primer atentado en París, en noviembre del 2015.

La escritura del libro no ha sido lineal, ya que al poco tiempo de iniciar el proceso de escritura del libro que ahora se publica en España, lo dejó en espera ya que no le convencía nada el resultado que estaba obteniendo.

Sin embargo, los atentados islamistas de Barcelona en el 2017 le pillaron en la casa de veraneo que tiene en Alicante, sirvieron como acicate para terminar lo que ahora ha sido bautizado como Khalil.

Una de las cosas que más sorprendió a Mohammed Moulessehoul fue que tanto las instituciones públicas españolas como los medios del país establecieron desde un primer momento la diferenciación entre musulmanes y terroristas, algo impensable en Francia.

Una experiencia militar traumática

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El haber tenido que participar en lo que de facto no fue sino una guerra civil en Argelia provocó en el escritor un trauma del que nunca cree que se recuperará.

Debemos de recordar que al salvajismo del FIS se lo contrarrestó con una «guerra sucia» en la cual se produjeron graves vulneraciones de los derechos humanos, por lo que ninguno de los que participó en esa guerra, salvo los monstruos, salió moralmente indemne.

Khadra afirma que después de haber pasado por la experiencia, nadie vuelve a ser el mismo. Lo compara a haber sobrevivido al Holocausto o el trauma de los soldados norteamericanos que volvieron de Vietnam.

El escritor compara el trauma bélico a tener una grave enfermedad crónica, que cada cierto tiempo vuelve a aflorar en la conciencia, rememorando escenas como ver a niños muertos con la cabeza machacada por los «barbudos» del FIS.

Una rara avis entre los escritores musulmanes

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Aunque su verdadero nombre es Mohammed Moulessehoul, decidió, casi en el mismo momento en el cual comenzó a escribir, dotarse de un pseudónimo de Yasmina Khadra.

Tal como confiesa, se decidió al uso de un pseudónimo femenino para de ese modo reivindicar la situación de las mujeres musulmanas, que en el mejor de los casos son consideradas como ciudadanos de segunda.

De hecho, con el pseudónimo también quiere homenajear a su mujer y a todas las mujeres que apoyan a sus maridos escritores, sobre todo cuando están pasando por una «sequía» creativa, situaciones que no le han sido tampoco ajenas.

De hecho, su pseudónimo se ha hecho tan popular, que son muchos los que creen que es su verdadero nombre; hay que tener en cuenta que se trata de un escritor que ha vendido miles de ejemplares de sus libros y está presente en 56 países.

Paralelismos con los terroristas de París

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Khadra, consciente o inconscientemente ha creado a Khalil a imagen y semejanza de Salah Abdeslam, uno de los terroristas de los atentados del 13 de marzo en la capital francesa.

Fue el único terrorista que sobrevivió, y lo hizo debido a que el cinturón explosivo con el que se iba a hacer estallar en el Estadio de Francia, no funcionó.

Entre los muchos paralelismos que aparecen en el libro, tanto el terrorista de la ficción, como el que realmente atentó, proceden del barrio bruselense de Molenbeek, cuna de muchos de los yihadistas que han atentado en Europa.

Sin embargo, el propio autor niega que buscase un paralelismo entre ambos terroristas, sobre todo porque el atentado de París sucede cuando el libro ya está en «máquinas»; otra cosa es que se le pueda calificar como augur.

La ficción que se convierte en realidad

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Khadra, dicen, está dotado de ciertas dotes proféticas, dado que lo que escribe en clave de ficción, al poco se acaba convirtiendo en realidad.

Para muestra un botón: en El atentado muestra una ficción en la cual aparecen por primera vez mujeres yihadistas, que, emulando a los hombres, se ciñen un cinturón repleto de explosivos y se hacen explotar en algún lugar concurrido.

En otra de sus obras, y bajo el título de La ecuación de la vida, se producen secuestros de cooperantes internacionales en los países donde actúan los yihadistas, acciones que también están teniendo su correlato en la realidad.

Ambas situaciones – mujeres yihadistas y secuestro de cooperantes – han sido, desgraciadamente, sucesos que se han producido en la realidad.

Fuente – El País / Yasmina Khadra en Wikipedia / Atentados de París de noviembre del 2015 / Guerra Civil argelina / Guerra de Independencia de Argelia en Wikipedia

Imagen – ALJAZEERA CENTRE FOR STUDIES / Saber68 / PICRYL / Eva Bench / manhhai / Garry Knight / International Business Times /

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