Roma, «territorio comanche» para las librerías

El gremio librero no lo tiene fácil en Roma, máxime si lo que se regenta es una librería independiente alejada de las grandes cadenas de librerías. En solo una década han desaparecido 223 librerías en la Ciudad Eterna

La ciudad del Tíber ha visto como, en pocas semanas, decenas de librerías están «echando la persiana» por las más variadas causas, desde un aumento abusivo de los alquileres de los locales donde desarrollan su actividad hasta la falta de una política de Estado para las librerías independientes.

La Ciudad Eterna, que siempre había sido un polo cultural de primerísima importancia, tanto en lo que tiene que ver con la propia Italia como también en Europa, está viendo como buques insignias del sector librero, cierran sus establecimientos.

Una causa con diferentes motivos

Y todos ellos de gran importancia, a lo que se suma que en la decisión de algunos libreros de echar el cierre se suman varios motivos.

Uno de ellos es la subida espectacular de los alquileres de los locales comerciales, lo que hace que mucha librería que no tiene el local en propiedad, se «tiente la camisa» para pagar la renta sin tener que repercutir la misma en el precio de los libros.

Otra de las razones que llevan camino de convertir la ciudad bañada por el Tíber en un erial cultural, es que ni el gobierno italiano ni la municipalidad aplica ningún plan para favorecer la supervivencia de las librerías independientes.

Además, siguiendo la tónica del hemisferio occidental, los niveles de lectura en la patria del Duce, a pesar de ser mejores que los españoles, también dejan mucho que desear, sobre todo entre las generaciones más jóvenes.

Hasta Feltrinelli

Inclusive la icónica Feltrinelli, editorial y librerías, fundadas en 1954 por el editor y político comunista Giangiacomo Feltrinelli, ha anunciado que va a cerrar dos establecimientos en la capital de Italia.

Uno de esos locales, de culto nos atreveríamos a decir, es Feltrinelli International, que desde hace muchas décadas se había convertido en un templo de aquellos que quieren aprender idiomas, y también de la comunidad extranjera que llega a Italia para aprender italiano.

Situada al lado de la Plaza de la República, también era frecuentada por los funcionarios de organismos internacionales que tienen su sede en la ciudad, caso de la Organización de la Alimentación y Agricultura o del Programa Mundial de Alimentos.

Del cierre de las dos librerías de la cadena que fuera propiedad uno de los fundadores de la Gruppi d’Azione Partigiana, la organización partisana que luchó contra el régimen fascista y contra la ocupación alemana, se han hecho eco importantes medios.

Entre ellos el diario La Repubblica que no dudaba en calificar el cierre como una pérdida irreparable para la ciudad y para la región, cargando contra la miopía de los políticos que no diseñan planes para el sector.

Competencia feroz

A pesar de que uno de los motivos del cierre de muchas librerías independientes suele tener que ver con el aumento de los alquileres en Roma, no esa causa la que ha guiado a Feltrinelli para cerrar dos de sus establecimientos.

Lo cierto, es que la decisión de cierre se debe a que la empresa no puede soportar financieramente los gastos de gestión de sus dos librerías, máxime cuando su competencia más directa, la cadena libreril, se hiciese con el control de seis librerías.

La Librería del Viajero también cae

Se trata de uno de los lugares más emblemáticos en lo que tiene que ver con la cultura de los libros romana, situada en la estratégica Vía del Pellegrino, entre la Plaza Campo De’ Fiori y de la Plaza Navona.

Se trataba de una librería de referencia con respecto a todos aquellos textos que tenían que ver con los viajes, incluida las mejores guías de viajes, por lo que el lugar que deja será difícil de recuperar.

Las razones que han llevado al cierre a esta emblemática librería fundada en el año 1991 son, una vez más, los altos gastos de gestión y, una vez más, el pago de los alquileres.

La gerencia de la Librería del Viajero se despidió de sus clientes en la red social Facebook de la siguiente manera: “Queridos viajeros, nunca hubiésemos querido dar esta noticia, pero a partir de 2020 tendremos que dejar esta librería, y no tenemos un plan B”.

Falta de planes institucionales

También en Facebook, los gestores de la librería se despacharon a gusto con la administración municipal, a la que achacan que nunca, independientemente de que partido ostente el poder, se ha preocupado por la supervivencia del pequeño comercio.

Mantener abierta La Librería del Viajero, con más de tres décadas de existencia, fue un proyecto personal de Luigi Politano y Eleonora Pellegrini, ellos y sus sucesores se embarcaron en la utópica idea de mantener una pequeña librería independiente en una de las zonas que son la «milla de oro» de la capital transalpina.

Por otro lado, la noticia sentó como un «jarro de agua fría» para sus clientes, que en número de miles se acercaron a la librería para mostrar su solidaridad con el romántico proyecto de subsistir como pequeña librería asediada por las grandes cadenas.

Aunque, en otra idea genial, en un primer momento los libreros de la Librería del Viajero se propusieron montar una librería itinerante, finalmente los 11.000 libros de su fondo editorial se guardarán en un almacén.

Más de 200 librerías en una década

Son las librerías que han tenido que «echar la persiana» en la Ciudad Eterna en la última década, y esto es debido, en gran parte, a la falta de apoyo institucional.

Los planes que se dedican a lograr la supervivencia de las pequeñas librerías independientes son pírricos e infradotados económica. La Región del Lazio, a la que pertenece Roma, destina solo un millón de euros a las librerías.

Las pequeñas librerías, en lo que tiene que ver con el pequeño comercio, son lo que da vida a los barrios y las ciudades, creando un tejido económico que hace, tanto en Roma como en cualquier otra ciudad occidental, que las ciudades tengan «vida».

Centocelle, verdadero «territorio comanche»

Si ya el hecho de abrir y mantener en actividad de una pequeña librería es un hecho heroico, más lo es mantenerla abierta en un entorno conflictivo como es el distrito romano de Centocelle.

Una de esas heroínas es la librería La Pecora Elettrica, una librería que se define como antifascista y que en los últimos meses ha sido incendiada dos veces, aunque la policía todavía no ha podido establecer la autoría del hecho.

Lo más evidente sería pensar que los ataques puedan haber sido realizados por grupúsculos fascistas, ya que la realidad es que en esa zona conflictiva de Roma también se ha atentado contra locales en los cuales o bien se reunían emigrantes o bien estaban regentados por estos.

A pesar de todas estas vicisitudes, todavía se puede encontrar en las riberas del río Tíber, a heroicas librerías independientes, que mantener encendida la llama eterna de la cultura en una ciudad que también aspira a ser eterna.

Fuente – Público / Giangiacomo Feltrinelli / La Repubblica en Wikipedia / Internacional en Público

Imagen – Alistair Young / piqsels / Blackcat / Hessam / Guillén Pérez / Charlie Phillips / StellarD / Claude Robillard

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