Un viajero impenitente logra el Premio Formetor

El proteico y multidisciplinar Cees Nooteboom ha sido agraciado con el Premio Formentor, cuya ceremonia de entrega se celebrará los próximos 18 y 20 de septiembre en Mallorca, un premio que se le concede por haber eliminado las fronteras entre los diversos géneros literarios

Paradójicamente, uno de los premios literarios internacionales más importantes de nuestro país, ahora que estamos en periodo de confinamiento, se otorga a alguien como el autor holandés Cees Nooteboom, que se precia de ser un viajero sin tregua.

El autor, de entre otros, Philip y los otros, se encuentra también, en sus Países Bajos natales, en situación de confinamiento, pero eso no le impide seguir trabajando e ideando historias y como no viajes, tanto de sus personajes como los personales.

De hecho, no sería inadecuado calificar a Nooteboom como un Marco Polo o un Ali Bey contemporáneo, a pesar de que no comparte la vena romántica que normalmente aqueja a los viajeros, ya que es un escéptico contumaz.

Un premio merecido, a decir del jurado

Cees Nooteboom si algo ha demostrado es que es un autor proteico, ya que ha tocado todos los «palos»: poesía, ensayo, novela, relatos, libros de viaje y hasta se ha atrevido con la crítica de arte.

Entre sus obras más celebradas podemos citar Una canción del ser y la apariencia, Desvío a Santiago, El hotel de todas las almas u Hotel Nómada, donde, como viajero contumaz, vuelva todas maravillas, y los monstruos, que ha visto a lo ancho del mundo.

En la justificación del premio, el jurado subraya que con la creatividad que ha demostrado Nooteboom, ha desbordado los límites que proponen los géneros literarios y ser uno de los máximos representantes de una literatura «nómada» que ha trasladado a su obra literaria y permea también su vida.

Como nota curiosa, pero normal en estos tiempos de confinamiento en medio mundo, las deliberaciones entre el jurado se han llevado a cabo de manera telemática desde ciudades de todo el globo: Nueva York, Barcelona, Edimburgo o Mallorca.

En esta ocasión, los miembros del jurado han sido Judith Thurman, Alberto Manguel, José Enrique Ruiz Doménec, Alexis Grohmann y Basilio Baltasar, a la sazón director de la Fundación Formentor.

Una pátina de prestigio

El Formentor, instaurado a mediados de los años sesenta del pasado siglo por varios editores europeos, entre ellos Carlos Barral, ha logrado, con los años, una merecida fama de premio literario con fundamento.

Son legión los «astros» literarios que se han investido con los laureles de mismo, siendo los galardonados, entre otros, Carlos Fuentes, Juan Goytisolo, Javier Marías, Enrique Vila-Matas, Ricardo Piglia, Roberto Calasso, Alberto Manguel, Mircea Cărtărescu y Annie Ernaux.

En caso de que la pandemia lo permita, la entrega del premio al autor neerlandés se llevará a cabo en el marco de las Conversaciones de Formentor, que se celebrarán en el hotel del mismo nombre entre los días 18 y 20 de septiembre del 2020.

Entre los invitados de honor estará el Premio Nobel de Literatura Sudafricano J. M. Coetzee, que recibirá un homenaje en el transcurso de los dos días que durará el evento, siendo un logro del premio, dado que Coetzee no es un autor que se prodigue demasiado.

Una obra producto de su afán viajero

Ya inclusive su primera obra publicada, Philip y los otros, del año 1954, podemos encontrar su pulsión viajera, ya que el volumen es producto de un largo viaje que realizó por Europa cuando solo contaba con 17 años.

En alguno otro de sus libros, Perdido en el paraíso, del 2004, aplica a la ficción su extenso conocimiento, por mor de sus viajes, de la realidad de Australia y Brasil, dos países separados por miles de kilómetros pero que conoce a fondo.

El argumento del libro versa sobre el viaje de dos chicas brasileñas que inician un extenso periplo por Australia, muchas de las veces utilizando el autostop.

Primer viaje fuera de Europa producto del amor

El primer viaje que Cees Nooteboom realizó fuera de Europa fue cuando contaba con 18 años y el motivo fue tan juvenil como un primer amor; ella era de Surinam, vivía allí en unos momentos en los cuales todavía era colonia holandesa.

El padre de su enamorada era propietario de una naviera, y en la sociedad surinamesa se estilaba que el novio fuese a pedir la mano de la novia por lo que Nooteboom se enroló como marinero en un barco de la naviera de su futuro suegro.

Allí desarrollo, el mes que duró el viaje desde Rotterdam, los trabajos más penosos de limpieza, inclusive limpiando retretes, hasta que llegó a la ciudad donde vivía su futura esposa.

La petición oficial de mano a la familia de su mujer, ya que finalmente se casaron, no fructificó, aunque finalmente ambos pasaron por el altar, contando solo 17 años el escritor y 18 su pareja.

Además, cuando viaja Cees Nooteboom es muy poco cartesiano, en el sentido que no se planifica ninguna ruta previa, y muchas veces va donde le lleva el viento, como un viaje que realizó a España y que plasmó en un libro con el clarividente título de El desvío a Santiago.

Testigo de los principales hechos históricos del siglo XX

Nooteboom ha sido testigo de los más importantes hechos históricos del siglo XX, es más se podría decir que ha sido testigo de excepción de los mismos, hechos que han configurado en parte lo que ahora vivimos en el siglo XXI.

Participó en el Mayo del 68 parisino, y descubrió, como otros muchos, que debajo de los adoquines no había arena de playa, y también participó, como mero espectador esta vez, en los sucesos de la denominada Primavera de Praga.

Del mismo modo, pudo vivir en el propio Berlín, y esta vez sí en primera persona porque aquello fue un clamor social, la caída del Muro de Berlín en el año 1989 y que fue el prolegómeno del desmoronamiento del bloque soviético.

De cualquier modo, fue la II Guerra Mundial lo que quedó grabado de modo indeleble en su memoria y en su personalidad, ya que a la sazón contaba con seis años cuando las tropas alemanas atacaron el aeropuerto militar de La Haya, en cuyas proximidades vivían los Nooteboom.

Fuente – LA VANGUARDIA

Imagen – Wikipedia / Sergei Gussev / Cavarrone / Yosomono / joan ggk / Gavin Stewart

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