Poner a Trump «a caer de un burro»

La reciente publicación de las memorias del que fuera Consejero de Seguridad Nacional, John Bolton, ha dinamitado la estrategia de Donald Trump para lograr la reelección, a pesar de que los abogados del magnate inmobiliario pretendían que la edición fuese secuestrada

Finalmente, y aunque los abogados de Donald Trump habían luchado denodadamente para que no se publicasen las memorias del que fuera Consejero de Seguridad Nacional, John Bolton, una decisión judicial ha decidido no secuestras la edición.

En la justificación de la sentencia, el juez federal alega que debido al gran número de volúmenes que ya se han distribuido, el daño ya está hecho, a pesar de lo cual advierte a Bolton que podría haber incurrido en una responsabilidad civil o penal.

Libertad de expresión versus información clasificada

Es lo que se dilucidaba en la demanda que habían presentado los abogados del mandatario norteamericano, aduciendo que la información que presenta John Bolton en sus memorias es mucha de ella información clasificada.

El juez federal ha tenido que sopesar si la libertad de expresión, reconocida en la primera enmienda de la Constitución de los Estados Unidos prevalece sobre las alegaciones del equipo legal del magnate del ladrillo, que aducían que el que fuera Consejero de Seguridad Nacional estaba revelando información clasificada.

De cualquier modo, Bolton tampoco «se va de rositas» ya que el magistrado valora que con su libro se puede estar poniendo en peligro la Seguridad Nacional de Estados Unidos, para lo que la Casa Blanca está escudriñando al dedillo el libro para ver si efectivamente se ha puesto en solfa la seguridad del país del que fue presidente Ronald Reagan.

De hecho, Royce Lamberth, así se llama el juez federal que ha emitido la sentencia, establece una duda razonable sobre el hecho de que con su libro Bolton no haya puesto en peligro la Seguridad Nacional de Estados Unidos y por ello haya incurrido en responsabilidades civiles e inclusive penales.

El magistrado también valora que el gobierno no ha podido establecer que no había lugar al secuestro de la edición de libro porque por la difusión que ha tenido el mismo hace la inoperante su retirada.

A pocos meses de las elecciones

Es por lo que la publicación del volumen se ha convertido en una «bomba de relojería», ya que en cinco meses se celebrarán las elecciones norteamericanas, marcadas por la crisis sanitaria del coronavirus y por la posibilidad de que los demócratas recuperen el 1600 de la Avenida Pensilvania.

Quizás lo más jugoso del libro es que Bolton define el proceso de toma de decisiones del sucesor de Abraham Lincoln como una mezcolanza de corrupción y de procesos que se puede definir como estrambóticos.

Unas decisiones que, en el caso de la política exterior, tal como se puede leer en el libro del «halcón» republicano, solo tienen como justificación sacar a las mismas un rédito electoral, ya sea presente o futuro.

Bajo el título de The Room Where It Happened, que se podría traducir al castellano como La Habitación Dónde Sucedió, son muchos los medios de prensa escrita anglosajona, a uno y otro lado del «charco», que llevan semanas publicando fragmentos del texto.

Una victoria judicial

Así es como ha definido Donald Trump la sentencia, ya que, aunque su equipo legal no ha logrado la retirada de libro, si establece una duda razonable sobre si John Bolton ha revelado información que pueda dañar la Seguridad Nacional norteamericana.

Vía Twitter, el medio de comunicación predilecto del premier norteamericano, este establece que Bolton ha vulnerado la ley, al hacer revelaciones sobre dinero y de información clasificada, extremo sobre el que la sentencia no establece nada.

Pero en los mismos términos, de victoria judicial, han calificado la decisión judicial los abogados de Bolton, que magnifican el hecho de que el libro se siga pudiendo distribuir libremente en las librerías.

En el mismo sentido se ha manifestado el sello editorial del libro, Simon & Schuster, que ha alabado tanto la decisión de juez federal como la Constitución de los EE. UU. que en su Primera Enmienda hace una defensa a ultranza de la libertad de expresión.

En solfa la reelección

La publicación de las memorias de John Bolton pueden ser la puntilla que evite que Donald Trump vuelva a ser elegido presidente de Estados Unidos.

Otros motivos serían la brutal crisis económica provocada por el covid-19 e inclusive la propia pandemia que ha convertido a Estados Unidos en un camposanto con muertos por doquier, con millones de infectados por el coronavirus.

Las memorias son un ataque a la «línea de flotación» del magnate norteamericano, por parte del que fuera uno de sus hombres de confianza, no en vano ocupó el puesto de Consejero de Seguridad Nacional durante el año que medió entre 2018 y 2019.

Bolton es un «pata negra» del establishment republicano, no en vano ha trabajado, además de en la administración Trump, en las de Bush – padre e hijo – e inclusive en la de Donald Reagan y su libro tiene una capacidad real de erosionar la base electoral moderada de los republicanos.

Un relato demoledor

Es el que «pinta» John Bolton del actual presidente norteamericano, un magnate inmobiliario, transmutado en político y lleno de «virtudes», políticas y de las otras.

Bolton nos describe un presidente por encima de la ley, y cuyo proceso de toma de decisiones tiene únicamente como objetivo el degustar las mieles de poder a ser posible de manera perpetua.

Debemos de recordar que Donald Trump se acaba de librar en fechas recientes, y «por lo pelos», de una destitución, el tan cacareado impeachment, lo cual lo había dejado tocado, que no hundido.

Ahora, a pocos meses de las elecciones se le presenta el nuevo problema, que nadie sabe a ciencia cierta si facilitará que Joe Biden, el eterno «actor secundario» del Partido Demócrata pudiera llegar a ser el cuadragésimo octavo presidente de los Estados Unidos de América.

Entropía

Lo que, en un primer momento, nos referimos a la reelección de Trump, podía haber sido un «paseo militar» se ha complicado en cuestión de meses, a unos niveles que hacen que pueda haber un próximo inquilino del 1600 de la Avenida Pensilvania.

Si por si el embate de la crisis sanitaria del coronavirus no fuese suficiente – Estados Unidos lleva a día de hoy más de 120.000 muerto – el asesinato de George Floyd a manos de un agente de policía, Derek Chauvin, no ha hecho sino complicar el panorama.

Y por si eso no fuera poco, Trump, un «pirómano» especializado en echar gasolina al fuego, obliga a disolver con gases lacrimógenos una manifestación pacífica frente a la Casa Blanca para poder «hacerse la foto» en una iglesia portando una biblia.

Por todo ello, lo único que está provocando la situación es que Joe Biden no deje de subir en las encuestas, acercándose peligrosamente a una posición ventajosa de cara a disputar la presidencia a Donald Trump.

Fuente – EL PAÍS / Público

Imagen – Donkey Hotey / John Brighenti / Meutia Widodo / Ronnie Macdonald / quapan / Michael Vadon / Rob Oo

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