Pacto para que este país lea

El gremio de los editores y los libreros proponen al gobierno y a los partidos políticos un plan por la lectura, que pretende que se recuperen los paupérrimos índices de lectura que tenemos en nuestro país, como una manera de avanzar socialmente y equipararnos a los países europeos de nuestro entorno

El sector editorial en pleno – editores, autores y libreros – piden a los representantes políticos de los españoles un pacto para lograr que España, que tiene uno de los índices de lectura más bajos de toda la Unión Europea, se convierta en un país que lea.

En una misiva enviada simultáneamente al presidente del Gobierno y al Parlamento, reclaman 1.000 millones de euros para que las bibliotecas públicas se nutran de libros.

Contentos con las ayudas

El sector, agrupado en la Federación de Cámaras del Libro de España (Fedecali) y la Federación de Gremios de Editores de España (Fggee) se muestran contentos con la reacción que ha tenido el ejecutivo para «echar un cable» al sector en plena pandemia.

Pero desde estas dos organizaciones creen que ahora es el momento de ser ambiciosos y embarcarse en un plan para convertir definitivamente a España en un país lector, pergeñando entre los principales actores sociales un pacto por el libro y la lectura.

La misiva que se ha enviado a los representantes políticos y al presidente del Gobierno lleva el encabezado de Un país lector: carta abierta a nuestros gobernantes y políticos, y en ella se desgranan las medidas que el sector cree necesarias.

Un plan a largo plazo

Los editores y libreros consideran que desde los poderes públicos no se fomenta la lectura a los niveles necesarios para la importancia que tiene el sector editorial español en el ámbito internacional.

Por ello, exigen un plan a largo plazo, con un horizonte temporal de una década, y no una actuación que dure solamente una legislatura, por lo que ven necesario implicar a toda la clase política en el mismo.

Entre sus objetivos a corto plazo se encuentra que las Administraciones públicas adquieran libros por un valor de 1000 millones de euros, para dotar a la red de bibliotecas públicas de las últimas novedades editoriales.

Además, esas compras se deberían de realizar en las librerías, y con la adquisición se debería paliar que las Administraciones públicas llevan sin comprar libros desde el 2010, producto de la última crisis financiera que dejó las arcas públicas en un estado muy precario.

Cheque libro para adquisición de textos escolares

Es otra de las reivindicaciones del sector y debería extenderse entre los escolares de familias desfavorecidas y no ser una medida puntual, sino tener una periodicidad anual, incorporándose como una prestación social más.

Fedecali y la Fggee estiman que el coste anual de la medida sería de 250 millones de euros, a lo que habría que sumar otros 300 millones de euros en lo que el sector ha bautizado como bono libro para adolescentes.

Es esa etapa de la vida, la adolescencia, en la pubertad, donde se genera la afición a la lectura, y muchas veces esta no se afianza debido a la equiparación que hacen los estudiantes de la lectura con las tareas académicas y escolares.

El sector del libro es la principal baza de la industria de la cultura en nuestro país y anualmente factura 3000 millones de euros, un sector, que bien es cierto que, como otros, se ha visto muy castigado por la pandemia de covid-19.

La lectura, prosiguen los representantes del sector, tiene tener un lugar central en una sociedad que pretende progresar en el escenario internacional, ya que el impulso a la lectura es una necesidad como sociedad.

El salvavidas de Amazon

El «cerrojazo», esto es, el confinamiento obligado de la población española, y el consiguiente cese de la actividad económica de aquellos sectores considerados como no esenciales, ha sido un disparo a la línea de flotación del sector.

Dicho parón ha provocado unas pérdidas estimadas de 800 millones de euros, pero la llegada de la «nueva normalidad» ha permitido una recuperación del negocio mucho mayor de lo que se esperaba.

El naufragio se ha evitado en parte gracias a las plataformas digitales, especialmente Amazon, gracias a la cual las editoriales han podido seguir vendiendo libros y los lectores acceder, cómodamente desde casa, a las últimas novedades.

Después de años de desavenencias con el gigante de la logística, ha sido la empresa de distribución de productos de Jeff Bezos lo que ha permitido que el sector no naufrague, y este «restablecimiento de relaciones» se debe a que, sobre todo en el sector de los libreros, mientras no se les «pise la manguera», todo está bien.

En lo que respecta a las ventas, la pandemia ha dejará un 25% menos de libros vendidos en el año, a pesar de que las previsiones más catastrofistas informaban que la caída sería del 33%.

Lo que si parece irrecuperable son las exportaciones al exterior, que siguen «gripadas» dado que todavía no se ha recuperado la normalidad en el tránsito de mercancías, con lo que las exportaciones se «dejarán» un 60%.

De cualquiera de las maneras, las editoriales siguen primando como canal prioritario de ventas las librerías, un ecosistema que está implantado perfectamente en el tejido social del país y que aporta valor al libro ya que la mayoría de las pequeñas librerías se han convertido en gestores culturales.

Feria del Libro de Madrid

Cuenta con todos los parabienes del sector de libro, desde las editoriales y como no podía ser de otra manera con la de las librerías, y todos ellos son favorables, que, en cualquier circunstancia, se celebre.

Los libreros madrileños están convencidos de que será posible mantener el «pulso» de los lectores madrileños y al mismo tiempo poder implantar las necesarias medidas sanitarias para evitar que el evento se convierta en un foco de contagio de covid-19.

La Feria del Libro de Madrid es uno de los eventos de libro más importantes del Estado, debido a que es una de las mejores maneras que tanto los madrileños como ciudadanos provenientes de otras partes del Estado, puedan conocer las novedades y el fondo editorial.

Una recuperación esperable

Como el resto de los sectores económicos, y este también está presente en el Plan de Rescate, es esperable que, aunque este 2020 pueda ser atípico y con pérdidas, en el 2021 se haya recuperado la actividad de la industria del libro.

La «nueva normalidad» puede ser también una oportunidad para el gremio editorial y librero, ya que, a menor interacción social, aumentan los «placeres solitarios», siendo uno la lectura el principal de ellos.

De cualquier modo, y como pretende el plan de potenciación de la lectura que pretenden los editores y libreros, nunca es demasiado tarde para adquirir el hábito, una afición que nos puede llevar a vivir aventuras insospechadas.

Fuente – EL PAÍS

Imagen – Vladimir Pustovit / Kathleen Tyler Conklin / Eugene Kim / Pete / amazon / KaMpErƎ & Le-tticia / US DEPT. OF DEFENSE

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