Volver a Kingsbridge

Ken Follett nos lleva en Las tinieblas y el alba a la Inglaterra medieval del año 1.000 y nuevamente al villorrio de Kingsbrigde, en una Inglaterra sacudida por las razias vikingas y las invasiones normandas, donde habitan Edgar, Ragna y Alfred, los protagonistas de este título

Los pilares de la Tierra es quizás, por derecho propio, uno de los libros más famosos del periodista y escritor galés Ken Follett, y ahora nos presenta un nuevo título, situado cronológicamente antes de Los pilares de la Tierra (1989).

Ambientado en el año 1.000, en plena Edad Media, un periodo especialmente convulso de la historia de Inglaterra, que todavía no se había convertido, eso sucedería hasta 1707, en el Reino Unido.

Por videoconferencia

Con un empaque propio de un monarca británico que felicita las navidades a su pueblo, con un traje Savile Row, en su biblioteca y con un acogedor fuego de chimenea, el nacido en Cardiff en el año 1949, presentaba Las tinieblas y el alba a la prensa internacional.

Producto de la pandemia de covid-19 que asola a toda Europa, la presentación de libro se ha realizado por videoconferencia, en lo que es una «precuela» del celebérrimo Los pilares de la Tierra.

El volumen publicado originalmente en 1989 lleva ya vendidos 29 millones ejemplares y ha sido traducido a innumerables lenguas, y tiene dos secuelas, que fueron Un mundo sin fin, publicado en el 2007 y Una columna de fuego, en el 2017.

Un Kingsbridge deslavazado

Como «terreno de juego» el escritor galés nos muestra de nuevo la localidad inglesa de Kingsbridge, pero décadas antes de la que nos encontramos en Los pilares de la Tierra, sin su brillo y pompa, por lo menos para los estándares medievales.

En esta ocasión Kingsbrigde es un villorrio en el cual no hay priorato, ni catedral, y lo sitúa en lo que los historiadores han denominado «la salida de la edad oscura» situando en el año 1.000 después de Cristo.

Son años de luchas y de escaramuzas cruentas, donde Inglaterra es un campo de batalla perpetua que enfrenta a los ingleses con los vikingos que todos los años llegaban para saquear y en donde los normandos también pretenden conquistar el territorio.

Inspiración pictórica

Sobre la «chispa» que le hizo escribir esta «precuela» de su obra más vendida, el que fuera reportero del Evening Standard, cita un tapiz de Bayeux, en donde se ve como se desarrollaba la vida diaria de los coetáneos de la Edad Media.

Se trata de un periodo desconocido para la historiografía moderna, ya que los materiales perecederos que utilizaba el hombre medieval en su vida diaria han desaparecido en gran medida.

Las construcciones, salvo las que se podían permitir los nobles en piedra, eran realizadas con «materiales de fortuna», como madera y barro, por lo cual no han llegado hasta nuestros días.

El autor, como anécdota, refiere que nadie sabe que tipo de ropa interior utilizaban los habitantes del Medievo, por lo que él ha inventado un tipo que nos presenta en Las tinieblas y el alba.

Nepotismo, y no precisamente ilustrado

Vivir en el contexto medieval del año 1.000 después de Cristo es hablar de territorio en los cuales no existía más ley que la que imponía el señor feudal de turno, y eso cuando la fuerza de sus mesnadas se lo permitía.

El Estado no existía como tal, ya que eso es una idea y una práctica que llegará con la ilustración, lo cual daba lugar a todo tipo de sevicias y a un nepotismo rampante, donde lo que ordenaba el Señor era ley.

Los protagonistas de la nueva novela de Follett, y los que dan dinamismo a la acción son Edgar, un constructor de barcos y Ragna, la hija de un noble normando, enamorada de un anglosajón.

Para completar el elenco nos encontramos con Alfred, un monje idealista que lucha, a brazo partido, por que se cumplan los ideales de Cristo.

Esclavismo y poligamia

A pesar de que no son muchos los historiadores británicos que refieren la situación en sus estudios, aproximadamente el 10% de los habitantes anglosajones de Inglaterra tenían la condición de esclavos.

El esclavismo iba acompañado por una gran brutalidad, ya que como refiere uno de los protagonistas secundarios de la novela, “ser propietario de personas, saca lo peor del ser humano”.

En la Inglaterra del año 1.000 no era extraña la existencia de la poligamia, y también, aunque en menor medida de la poliandria, lo que tenía que ver con el mantenimiento de la tierra.

Las granjas eran muy pequeñas, de manera que para evitar que la tierra se dividiera entre varios hermanos, una mujer se podía casar con varios hombres a la vez, y viceversa.

En el caso de nobles y granjeros ricos, no era raro el caso en que un hombre tenía varias mujeres, dado que, aunque en Normandía había leyes que regulaban el matrimonio, las mismas no existían en Inglaterra.

Alabanzas a las catedrales españolas

Como deferencia a los muchos periodistas españoles que participaron en la rueda de prensa virtual, Ken Follett hizo un recorrido por varias de las catedrales españolas que conoce, que son un buen puñado.

De hecho, reveló, aunque ya lo había compartido en alguna que otra entrevista, que visitó Vitoria, y su catedral, para ambientar parte de los escenarios de Un mundo sin fin.

Follett también es un enamorado de la Sagrada Familia, considerando que es el edificio de culto católico más alucinante que ha tenido el gusto de contemplar.

Y ello porqué, aunque en el exterior se asemeja a otras catedrales al uso, una vez en el interior el visitante se maravilla de que no hay una sola línea recta en su interior, algo que no es habitual en otras catedrales.

Seguramente un nuevo éxito

A Follett se le puede calificar, sin temor a equivocarse, como un Rey Midas de la literatura contemporánea, ya que todo lo que toca – sería mejor decir lo que escribe – lo convierte en oro, con cifras de superventas.

Sus libros, muchas veces también reservorios erudición, tiene la cualidad de atrapar al lector de la primera a la última página, con unas tramas que evolucionan de una manera fluida, sin parar.

Poco conocido es que algunas de sus novelas las ha escrito bajo pseudónimo, como la saga cuyo autor es Martin Martinsen, como El secreto de los Estudios Kellerman, o Los poderosos gemelos.

Fuente – LA VANGUARDIA / Los Pilares de la Tierra en Wikipedia / Reino Unido en Wikipedia / Savile Row en Wikipedia

Imagen – Renaud Camus / Blaues Sofa / It`s No Game / Eden, Janine and Jim / Steven Miller / Thomas Quine / Juanedc / Alper Çuğun

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