Capitalismo digital

El llamado capitalismo de plataformas, en vez de hacer a las personas más libres, las están esclavizando, traficando con sus datos, y generando, mediante algoritmos, situaciones de manipulación y control: los tres libros que aquí os presentamos, hablan bien a las claras sobre el tema

Desde que naciese en el siglo XVII, si algo ha demostrado el capitalismo es que tiene unas excelentes capacidades de adaptación.

Ahora como no podía ser menos, el capitalismo ha mudado la cara y se convierte en capitalismo digital y de los cientos, por no decir miles, de plataformas online que nos dan los más variados servicios.

Una realidad con muchos nombres

Al mismo fenómeno se le ha dado muchos nombres, a saber: inteligencia colectiva, web 2.0, capitalismo digital, capitalismo de plataformas, de vigilancia y hasta feudalismo digital.

En esencia se trata de un modelo de negocio que impuso el llamado consorcio GAFA, acrónimo de Google, Amazon, Facebook y Alphabet.

De hecho, el origen de este modelo de negocio, llamémosle el capitalismo de plataformas, se originó cuando reventó la «burbuja» de las .COM, y miles de servidores de red se quedaron sin tener nada que hacer.

De hecho, el capitalismo de plataformas ha variado casi todas las facetas de la vida de las personas: desde la manera como se interrelacionan entre ellas, hasta la esfera educativa y laboral, y también una buena parte del ocio.

Una operativa idéntica

La manera de actuar de las empresas que se encuentran insertas en el denominado capitalismo de plataforma es muy similar.

En un primer momento desarrollan una aplicación gratuita y buscan tener miles de perfiles a su disposición, para a partir de ahí poder observar e investigar el comportamiento de sus usuarios.

De ese modo, con la recopilación de la información histórica, estadística, sociológica e histórica el algoritmo genera modelos de comportamiento que se utiliza para el control y la manipulación de las masas.

Tal como decía Georges Orwell en su celebérrima novela 1984, “quien controla el pasado controla el presente, y quien controla el presente controla el futuro”.

En los últimos tres lustros una quince de empresas han procesado millones de datos de miles de perfiles de sus plataformas, y de esa manera conocen como se comportan millones de personas en el mundo.

Manipulación y sustitución

Hablando de algoritmos predictivos, su función principal es manipularnos para obtener de nosotros los comportamientos que desean, y también para sustituirnos.

Hablando de mi rubro, no será lejano el día en que un algoritmo pueda escribir el artículo que ahora estáis leyendo, o también serán capaces esos algoritmos de pintar como lo hacían grandes pintores de la historia, caso de Rembrandt.

La era del capitalismo de la vigilancia

Es uno de los libros de Shobhana Zuboff y en él se nos explica de una manera meridiana como las plataformas escudriñan el comportamiento de sus usuarios para de esa manera poder utilizarlo de manera comercial.

De ese modo las empresas logran manipular la voluntad de los usuarios de sus plataformas para que se comporten, y sobre todo actúen y compren aquello que ellos desean; un buen ejemplo sería Amazon.

Pero esa utilización de las plataformas digitales por millones de personas también hace que sus usuarios acaban sufriendo adicciones, polarización, discriminación y deshumanización.

Comerciantes de la atención

Adicción. Comerciantes de la atención de Jim Wu es uno de estos libros, publicado por Capitán Swing, que explican los procesos a los que nos someten las plataformas digitales y de internet.

Además, se trata de una perspectiva histórica del modo de manipular que desde el mundo comercial se lleva produciendo por siglos, aunque con la llegada de las plataformas digitales, los métodos se han refinado y se han hecho más efectivos.

En el libro vamos a encontrar los algoritmos de Snapchat, refinados procedimientos de fidelización emocional para los adolescentes, uno de los muchos métodos que utiliza para «enganchar» a jóvenes imberbes.

También habla del caso de los mandos a distancia de las televisiones: lo que en un primer momento se convirtió en el «asesino» de anuncios, se ha convertido, mediante un fenómeno de condicionamiento operante, en el causante de que estemos permanentemente mirando e interactuando con nuestro móvil.

Economía. Capitalismo de plataformas

Publicado en castellano por Caja Negra en el 2018, su autor, Nick Srnicek realiza un análisis macroeconómico – en un lenguaje muy «llano» accesible para nobeles en economía – en donde explica el desarrollo del capitalismo de plataformas.

En dicho análisis se explica como estas plataformas digitales crecieron «al calor» del dinero público, se reciclaron con la crisis del año 2000 de las .COM.

Posteriormente tienen un desarrollo elefantiásico con la austeridad producto de la crisis financiera del 2008, donde su principal reclamo es que participar en ellas es completamente gratuito, o eso creíamos.

Realmente estas plataformas se dedican a vampirizar allí por donde pasan, haciéndose de manera gratuita de las infraestructuras de comunicaciones, el tiempo de los usuarios, contenido que no crean y datos del más variado tipo.

El único gasto que tienen son servidores de red, que suelen alojar en países en vías de desarrollo o directamente subdesarrollados con unos costes laborales minúsculos.

Se trata también de un capitalismo que opera con la lógica del oligopolio o del monopolio, aunque parezca que no.

Y para muestra un botón: empresas tan aparentemente diferentes como Netflix, Amazon, Wall Mart, tienen sus servicios web en los servidores de Amazon Web Services; dicho de otra manera, Jeff Bezos sabe lo que pasan en todas esas empresas.

La nueva edad oscura

Es el primer libro del programador británico James Bridle, que con sus tesis hacen buenas las de McLuhan de que decía que nosotros diseñamos las herramientas y luego son las herramientas las que nos diseñan a nosotros.

El informático propone el concepto de «nueva estética», en la cual esta estaría ya diseñada casi exclusivamente por la inteligencia artificial.

Ha titulado su libro La nueva edad oscura, debido a que la interpretación automática, hermética y artificial ha modificado la forma de ver el mundo, para verlo de una manera mucho más oscura.

Nosotros, que hemos diseñado las máquinas y la forma de «pensar» de las mismas está haciendo que sean ellas ahora las que nos enseñan a pensar a nosotros.

Aunque la tecnología también puede derivar en manipulación y control, también es capaz de llevar la estética a una nueva dimensión y permitir al hombre llegar en breve a una nueva dimensión.

Fuente – EL PAÍS / Capitalismo en Wikipedia

Imagen – Kārlis Dambrāns / R Boed / Sarah Marshall / Paul / Future Atlas / Cuba Gallery / drosen 7900 / Martin Fisch

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