Lecturas en clave feminista

Nada más adecuado para este 8 de marzo, Día de la Mujer, que mostrar literatura echa por mujeres y no solo para mujeres, ya que los hombres podemos aprender con ella cuales son los temas que acucian a estas, como una forma de conocerlas mejor

Siendo 8 de marzo, Día de la Mujer, no debemos dejar de celebrar la efeméride desde esta bitácora, que también se reivindica como feminista: sí, el feminismo es también una cosa de hombres.

También existe una literatura feminista, ideal para días tan señalados, una literatura que muchas veces es combativa debido a lo mucho que las mujeres tienen que luchar para que la igualdad que les reconocen las leyes sea efectiva.

Economía Doble X

Linda Scott, profesora de la Universidad de Oxford también está implicada en proyectos, en los cinco continentes, para lograr una mayor equidad económica de niñas y mujeres.

En sus más de dos décadas de investigación intentando hallar la relación entre desarrollo económico y empoderamiento de la mujer ha llegado a una conclusión fundamental.

Que no es otra que el aumento de la equidad económica con las mujeres traería, de manera automática, la solución a problemas que son sumamente costosos, al menos para aquellas sociedades que aspiran a la igualdad.

En La Economía Doble X, propone medidas para acabar con la brecha económica que todavía nos separa a hombres y mujeres, y que la mayor parte de los economistas han optado por obviar.

Máxime cuando la actividad económica que desarrollan las mujeres supone el 40% del PIB mundial. La Economía Doble X acaba de ser publicado por el sello editorial Temas de Hoy y cuenta con la traducción de Esther Cruz Santaella.

Trabajar fuera y también en casa

La doble jornada es obra de la socióloga de la Universidad de Berkeley Arlie R. Hochschild y contó con la colaboración de Anne Machung, y nos muestra las «dobles jornadas» de muchas mujeres.

La investigación se llevó a cabo en hogares norteamericanos durante las décadas de los años setenta y ochenta del pasado siglo, y mostró la «doble jornada», esto es, tener un empleo y además tener que hacer ellas solas las labores domésticas.

Sin embargo, afortunadamente, durante la investigación encontraron hogares, los menos, donde los hombres hacían parte del trabajo doméstico, quizás al grito estentóreo de ¡Yo también mancho!

A pesar de que los hombres nos encargamos más de parte de las tareas domésticas y del cuidado de la progenie, en España todavía queda mucho para que en ese aspecto vivamos a una completa igualdad.

Ahora el sello editorial Capitán Swing reedita el libro de Hochschild y Machung bajo el título de La doble jornada. Familias trabajadoras y revolución en el hogar.

Placeres autoeróticos

En Caliente, la poeta y editora Luna Miguel, partiendo de un texto propio sobre masturbación femenina, engarza un ensayo que parte de memorias, lecturas, entrevistas y conversaciones que se enlazan un texto.

Entre los «participantes» en el ensayo vamos a encontrar a Tolstói, actores como Adam Driver, poetisas como Anaïs Nin y pensadores como Balthus o Annie Ernaux.

Un texto que aborda múltiples temas, como el mundo del placer, la pareja o la traición, siempre desde una óptica completamente femenina y feminista.  

También los clásicos

En este artículo también hay espacio para clásicos, como Insolación de la escritora gallega Emilia Pardo Bazán, una mujer que rompió moldes en la represiva – sobre todo para las mujeres – sociedad decimonónica española.

Todo el libro es la rememoración de una viuda de un encuentro galante que tuvo con un joven gaditano en una noche de feria.

Pardo Bazán habla del deseo, algo proscrito en la literatura decimonónica, y mucho menos si la que lo experimenta es una mujer de la época, como es el caso de la viuda protagonista.

Una lectura muy adecuada para este Día de la Mujer y que también nos permite revisar la obra de una escritora de la cual se cumple el centenario de su nacimiento.

Una autora que por otra parte llevó una vida libérrima y fuera de los cánones decimonónicos de lo que debía ser una mujer y cómo se debía de comportar.

Mujeres en primera línea

Es lo que nos cuentan en No es lugar para mujeres, donde en la I Guerra Mundial, cuando producto del enfrentamiento bélico quedó aparcada la lucha sufragista, dos doctoras en medicina dirigieron un hospital donde solo trabajaban mujeres.

Las doctoras Flora Murray y Louise Garrett Anderson cuidaron heridos primero en Francia y luego en Reino Unido.

En el país que ahora gobierna Boris Johnson llegaron a dirigir un hospital con más de 500 camas y donde todo el personal era femenino.

En el transcurso de la guerra llegaron a cuidad hasta 26.000 heridos, y una vez terminada la conflagración, volvieron a ser relegadas a puestos subalternos.

La investigación de la historia de esas dos doctoras y su memorable labor ha sido investigada por la periodista Wendy Moore después de una exhaustiva indagación.

Distopía, o casi

Es lo que se nos presenta en Yo que nunca supe de hombres, escrita por la psicoanalista belga Jacqueline Harpman.
En el relato, 40 mujeres encerradas en una jaula son custodiadas por unos hombres que nunca traban conversación con ellas.

Se trata de una narración en primera persona de una mujer que en el ocaso de su vida quiere contar lo que fue aquello. Théa, así se llama la protagonista, cuando terminó aquel suplicio se pasó toda su vida buscando un significado a aquello.

Historias de mujeres

Es lo que nos cuenta Miranda Popkey en Temas de conversación, en donde la protagonista plasma los 20 años que se ha pasado manteniendo todo tipo de conversaciones con mujeres.

Desde la primera, una mujer para la que trabajó de niñera y le contó que sufrió una violación hasta otras muchas sobre las que revolotea el deseo, el acoso o la inseguridad.

Un libro lleno de matices que permite saber cuales son los temas, de los más intrascendentes a los más sesudos, que recorren las conversaciones entre mujeres.

Fuente – EL PAÍS

Imagen – IU El Viso / New America / ITU Pictures / Tox Brown / Loischantada / UHMed / Incase / CROSSING EUROPE Filmfestival Linz

Responder

Por favor, inicia sesión con uno de estos métodos para publicar tu comentario:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios .