A vueltas con Virginia Woolf

Ve la luz estos días Virginia Woolf. Escenas de una vida: matrimonio, amigos y escritura, producto del trabajo colaborativo de Gonzalo Torné e Itziar Hernández Rodilla, en donde se abordan aspectos de la vida de la escritora que nadie hasta ahora había puesto negro sobre blanco

A pesar de ser una escritora decimonónica y haber pertenecido al elitista círculo de Bloomsbury, no es precisamente una escritora que despierte la devoción de los lectores españoles.

A pesar de ello, un reciente libro, Virginia Woolf. Escenas de una vida: matrimonio, amigos y escritura en donde se «bucea» en diversos aspectos de su vida, pero también en lo literario.

Trabajando «en remoto»

Como marca la pandemia, dos de los autores, Gonzalo Torné e Itziar Hernández Rodilla, han participado en la confección del volumen, a pesar de que ambos están separados por cientos de kilómetros.

La aportación de ambos, y la de otros profesionales ha muñido un libro que ha sido prologado por Lucía Lijtmayer y que ha visto la luz por la iniciativa de la editorial Clave Intelectual, y que llega casi a las 400 páginas.

Producto de la pandemia de SARS-CoV-2 este, y otros muchos libros, ha surgido del trabajo colaborativo de sus autores, que han sumado a las largas horas de escritura y café, muchas reuniones virtuales con Zoom y otras herramientas de videoconferencia.

Un libro para todos los interesados en Virginia Woolf

Habiendo sido una de las principales intelectuales británicas de su época, nació en 1882 en plena Era Victoriana y cuando el imperio británico estaba en pleno esplendor y las sufragistas llevaban un par de décadas luchando por los derechos, por el sufragio y más, de la mujer.

El libro resulta de interés de cualquiera interesado en uno de los iconos del círculo de Bloomsbury, desde los que atesoran unos conocimientos enciclopédicos y también para los no iniciados.

De hecho, la aproximación a la autora, de entre otros, de Orlando, es novedosa ya que abunda sobre su tormentoso matrimonio, sus amigos, el ya citado círculo de Bloomsbury, y la influencia que tuvo esa geografía humana sobre su escritura.

Labor de ratón de biblioteca

Es en el viaje que se enroló Gonzalo Torné para la confección de las páginas que ha escrito para la obra prologada por Litjmayer.

Y con el mérito que tiene perderse entre la bibliografía de la hija de sir Leslie Stephen en pleno confinamiento por la pandemia de SARS-CoV-2 y para poder acumular la bibliografía de la que se ha servido para escribir su parte.

La bibliografía principal no es sino los cinco volúmenes editados por Anne Bell y que son producto de mayor o menor género literario de su viudo Leonard Woolf, del que cogió la autora su apellido literario.

En los libros, que se pueden leer como una biografía de la escritora londinense, se retrata su vida entre 1915 y 1941, año en el cual Woolf decidió acabar con su vida lanzándose, con los bolsillos de su abrigo llenos de piedras, al río Ouse.

En un año de pandemia

El primer año de pandemia fue muy productivo para Torné que logró en ese tiempo tuvo tiempo para seleccionar los pasajes que aparecerían en Escenas de una vida: matrimonio, amigos y escritura.

Después de seleccionar el corolario que utilizaría en el libro, tradujo los pasajes y fue ordenando la información con respecto a su matrimonio, sus amigos y su escritura, dando a todo ello una sensación de conjunto.

Culminada la labor de Gonzalo Torné, se inició la labor de la bilbaína Itziar Hernández Rodilla, una destacada traductora que se dedicó a realizar un «censo» de todos los personajes que aparecían en las páginas que había muñido Torné.

Su labor, por tanto, ha consistido en escribir los anexos de la obra donde están representados los personajes que habitaron la vida de Woolf, y también poner negro sobre blanco dos cronologías, una biográfica y otra literaria, que con su contexto enriquecen la obra.

Una familia de la burguesía victoriana

Proveniente de una familia de la clase alta victoriana, su padre, sir Leslie Stephen no permitió que ninguna de sus hijas pudiese acceder a estudios universitarios, mientras que los varones de la familia si los cursaban.

Su niñez y primera juventud estuvieron marcadas por la desgracia: a los 13 años ella y sus hermanos se quedaron sin su madre, poco después fallecía su hermana y como colofón la destrucción que provocó la I Guerra Mundial.

Tras la muerte de su padre por cáncer, la familia adquiere una casa en el barrio londinense de Bloomsbury, en donde se formará el círculo del que ella será una de las principales animadoras.

Allí conoce al que será su marido, Leonard Woolf, del que tomará en apellido para su posterior carrera literaria, y conoce a personajes de la intelectualidad de la época: Katherine Mansfield, Bertrand Russel o el filósofo Wittgenstein, entre otros.

Antifascismo

Además de su ingente labor creativa, Virginia Woolf estaba muy interesada por la emergencia que se estaba produciendo en toda Europa de los fascismos, en especial de la emergencia del Partido Nacionalsocialista Alemán.

De hecho, la persecución que Hitler comienza contra los judíos les tocaba muy de cerca, ya que además de ser miríada los amigos alemanes de la pareja que eran de origen judío, el propio Leonard Woolf era de esa religión.

Tal era la impresión que tenían de que Hitler intentaría invadir Reino Unido, la Operación León Marino estuvo en un tris de culminar con éxito, que el matrimonio Woolf ensayó como suicidarse con el gas del tuvo de escape de su coche.

Icono feminista y LGTBQI+

Es en lo que ha devenido Virginia Woolf con los años, debido entre otros asuntos a la relación sentimental, y también carnal, con la poeta Vita Sackville-West, por lo que ambas se convierten en figuras importantes del incipiente movimiento feminista.

Ambas pueden ver cómo, mientras que la mujer victoriana – ellas lo eran – está limitada al hogar y la crianza de la progenie, los varones que las rodean, fundamentalmente sus hermanos, lo tiene todo más fácil.

Para ellas dos el feminismo es algo muy plegado a la realidad y ni mucho menos cimentado en enormes castillos ideáticos. Para ellas el feminismo era poder hacer lo que hacían sus hermanos.

Ese feminismo, en caso de Woolf, se traduce en unos personajes femeninos con una fuerza incomparable, como se puede percibir en obras como La señora Dalloway.

Fuente – EL PAÍS / Virginia Wolf en Wikipedia

Imagen – Renaud Camus / Cofee Chanel / Ricardo / Travis Wise / Dan DeLuca / James Johnstone / Jorge Cancela / Ivan Radic

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