Todo queda en familia

La clasicista Daisy Dunn nos propone en Bajo la sombra del Vesubio un recorrido por la biografía de Plinio el joven y Plinio el Viejo, tío y sobrino, como una manera de conocer la roma imperial, todo a partir de la erupción del monte Vesubio en el 79 d. C.

Muchas veces son largas sagas familiares las que se dedican a un mismo propósito, en este caso el naturalismo. Y fueron dos, Plinio el Viejo y Plinio el Joven.

Además, en sus vidas hay un hecho capital que los unió, como fue la erupción del Vesubio, que en el año 79 d. C. entró en erupción llevándose por delante la ciudad de Pompeya, hecho que afectó a ambos.

Ahora la clasicista británica Daisy Dunn traza una biografía conjunta en un libro que la editorial Siruela ha bautizado en castellano como Bajo la sombra del Vesubio

Dunn una clasicista muy joven, solo cuenta con 34 años, y que es especialista en Catulo, al cual ya ha dedicado dos volúmenes de gran éxito entre los que gustan de las biografías de romanos insignes.

El Vesubio, una fuente de atracción

Son legión los personajes, tanto históricos como literarios, que ha sufrido una fatal atracción del Vesubio.

A saber: desde el literario cónsul Geofrey Firmin, presente en la obra capital de Malcom Lowry, Bajo el volcán, a Lord William Hamilton, pasando por el vulcanólogo Haroun Tazieff y el capitán Hanson en Krakatoa: al este de Java.

Dotados de una gran curiosidad

Es una de las constantes de la vida y obra de Plinio el Viejo, nacido en el año 23 d. C. y fallecido en la erupción del Vesubio al respirar en la bahía de Nápoles las emanaciones del material piroclástico producto de la erupción.

En el momento de su fallecimiento era jefe de la flota romana del Miseno, y acudió en socorro de Pompeya y falleció en la playa de Estabias, en la bahía de Nápoles por respirar las emanaciones que provenían del magma del Vesubio.

En el caso de Gaius Plinius Caecilus Secundus, más conocido como Plinio el Joven (61 – 112 d. C.) y sobrino del primero, también estaba destinado en la flota del Miseno pero sobrevivió por no atreverse a desembarcar en la playa que falleció su tío.

Retratar una época

Es lo que ha hecho Daisy Dunn en la biografía que dedica a tío y sobrino, en lo que para ella son dos personajes históricos casi renacentista, o unos adelantados siglos antes de que también en Italia surgiera el renacimiento.

En cierto modo Bajo la sombra del Vesubio es también una inmersión en la Roma del Imperio que se desarrolló entre el 27 a. C. hasta el 476 d. C., y en donde Roma alcanzó un poder que no se ha vuelto a reproducir a lo largo de la historia.

La documentación del volumen es intensa y extensa a partes iguales, ya que Dunn se ha servido desde fuentes epigráficas hasta de los últimos vestigios arqueológicos que han sido hallados.

Plinio el joven, el más recordado

En el caso de la investigación sobre Plinio el Joven, donde hay abundante documentación, esta se ha realizado «buceando» en sus cartas, que son muestra de la excelsitud literaria que siempre acompañó al más joven de los Plinio.

La vida pública de Plinio el Joven también fue más intensa que la de su tío, no en vano tenía como amigos al que sería el emperador Trajano, fue senador y fue gobernador de algunas provincias romanas.

Historia natural

Pero si embargo el peso intelectual de la pareja fue sin duda Plinio el Viejo, que intentó, bajo el título de Historia natural, realizar, en 37 volúmenes, un compendio de todo el saber naturalista de la época.

En Historia natural nos vamos a encontrar como a los elefantes les gusta el honor y la gloria o como los castores de Ponto, se emasculan cuando se sienten en peligro.

En la lectura atenta de Historia natural también aprenderemos que la ciudad de Aminclas, situada en el Tirreno fue destruida por una serpiente o que en Roma se llegaban a subastar cada salmonete por 8.000 sestercios.

Misión de rescate, y de conocimiento

De hecho, Plinio el Viejo era, al menos para los conocimientos que se tenían en la época, un experto vulcanólogo, que nunca sospechó que el Vesubio pudiera entrar en erupción.

Básicamente porque el volcán italiano llevaba 700 años sin actividad, y como almirante de una flota partió hacia Pompeya con un doble interés, tanto humanitario como científico.

Su interés por descubrir más de la erupción volcánica hizo que se expusiese demasiado y desembarcase en la playa de Estabias, donde producto de las emanaciones de gas de la erupción volcánica falleció.

Reivindicación de sus figuras

En la presente obra, Daisy Dunn, reivindica a ambos Plinios son capitales para entender la cultura clásica romana.

Se convirtieron en dos «primeros espadas» de la literatura y del naturalismo de su tiempo, no en vano el más veterano de los Plinio creó la primera enciclopedia de la que se tiene memoria, lo cual le llevó muchos años.

Por otro lado, Plinio el Joven, dejó una abigarrada herencia literaria que se desarrolló a base de cartas, algunas de ellas a personajes con tanta prosapia como Cicerón.

Por otro lado, de Gaius Plinius Caecilus Secundus se sabe que trabajó como letrado en diversos tribunales como orador.

Un intento de explicar el imperio Romano

Daisy Dunn también explica que haber centrado Bajo la sombra del Vesubio es en ambos Plinios, es la excusa perfecta para intentar explicar que fue el imperio Romano.

La aportación fundamental de Plino el Viejo y Plinio el Joven es haber mirado a su alrededor y el intento de explicarnos lo que veían, para posteriormente escribirlo para dejarlo para la posteridad.

La influencia de ambos autores en los siglos posteriores es más que evidente ya que, por ejemplo, los tratados sobre remedios naturales del Plinio el Viejo fueron muy apreciados en la Edad Media.

Auténticos hombres del renacimiento, caso de Leonardo da Vinci, su actividad como arquitecto estuvo influenciada por algunos tratados que sobre edificación escribió el más mayor de los Plinios.

Miembros de una élite

Pero no nos engañemos, la prosapia que lograron Plinio el Viejo y su sobrino es en buena parte producto de que ambos pertenecían a las clases patricias romanas.

Millonarios, con vastas propiedades y rodeados de esclavos – Plinio el Joven llegó a tener más de 500 – fue precisamente esa posición privilegiada la que les permitió dedicarse a escribir y pensar.

Fuente – EL PAÍS / Monte Vesubio en Wikipedia / Imperio romano en Wikipedia

Imagen – Pablo Cabezos / Rod Holland / Marco Verch / Gaux / Jo Jan / Tilemahos Efthimiadis / Clío McBeal / Dennis Sylvester Hurd

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