A falta de materia prima

El sector editorial está viendo con estupor como se ha roto la cadena de suministro de dos elementos esenciales para ella, como es el papel y el cartón. Y eso en un contexto donde hay que aprovechar, en España, el tirón de ventas que ha traído como consecuencia la pandemia de SARS-CoV-2

Producto de la pandemia de SARS-CoV-2 han sido muchas las industrias que sea han visto afectadas en su cadena de suministros.

Una de estas industrias es la del libro, que ve como varias de las materias primas que utilizan, fundamentalmente el papel y el cartón se han encarecido, desde que comenzó la pandemia, en un 30%.

Además, otro sector dentro del sector del libro, nos referimos a las librerías, ven como una amenaza el creciente peso de Amazon en la venta de libros, aunque no está demás recordar que el imperio de Jeff Bezos se inició vendiendo precisamente libros.

A pesar de todo, un sector en alza

Al menos en España, donde la venta de libro ha crecido un 17% con respecto a los datos del 2019, lo cual se celebrará en la Feria de Libro de Fráncfort.

En este 2021 se cumplen 30 años del estreno del sector de libro español en la feria alemana, la más importante de Europa, y una de las más importantes del mundo.

Para ello el ministerio de cultura ha desembarcado en la ciudad donde reside el Banco Central Europeo, con una cincuentena de autores que van a celebrar por todo lo alto un programa que ha sido bautizado como España, creatividad desbordante.

Un sector con mayúsculas

La industrial del libro y el negocio que se realiza en torno a él, supone el 0,8 % del PIB español, y da trabajo casi a 50.000 personas.

En lo que respecta a títulos publicados, apoyándose en el aumento de compra de libros, y esperemos que su lectura, en 2020 se cifró en 74.589 libros publicados en nuestro país.

Siendo España un país en el cual se publica mucho, pero se lee poco, los datos de lectura de los españoles en le 2020 son muy halagüeños, ya que el 57% de la población confiesa que al menos lee una vez por semana.

Sin embargo, los principales actores del sector de libro son conscientes que la bonanza del 2020 es algo coyuntural, y que con el paso del tiempo las ventas se atemperarán y que caerán los índices de lectura.

Rotura de stock

Como ya ha pasado en otras industrias, quizás la más evidente sea la de la automoción, las editoriales se están enfrentando ya a un aumento del precio del papel y una escasez de cartón, esencial para determinadas partes de cada libro.

Al mismo tiempo, otro enemigo permanece agazapado: Amazon se está «comiendo» una buena parte del mercado, y aunque los libreros se están organizando – ahí está la plataforma Todos tus libros – no llegan a las cualidades que tiene Amazon.

Amazon por lo general como vende grandes volúmenes puede jugar con sus márgenes por lo que puede vender más barato que muchas librerías.

Otra de sus grandes ventajas tienen que ver con su logística, puede poner en el mismo día el libro en manos de su comprador llevándoselo a casa.

Cambio de ciclo

Además, el sector de libro se ha convertido en un actor mudo que ve como la industrial del papel está dejando de fabricar cartón para encuadernaciones de libros para fabricar cartón para embalajes.

La pandemia también ha «ayudado» a esa situación, ya que los grandes proveedores de madera – Canadá y Noruega – han visto paralizados sus sectores por la pandemia de SARS-CoV-2, al mismo tempo que sus stocks se agotaban.

La materia prima que utiliza el sector del libro español, pasta de papel y cartón – ha aumentado su precio en solo un año un 30%.

Por ello la bobina de papel que se transforma en las páginas de los libros ha pasado de costar 950 a 1.200 euros.

A río revuelto, ganancia de pescadores

La situación de escasez de papel y cartón es tan acuciante para el sector del libro ha hecho que los fabricantes estén obligando a las editoriales a pagar por adelantado los pedidos.

Eso supone un grave quebranto para las editoriales, sobre todo las más pequeñas que suelen carecer de «músculo» financiero, ya que antes podían pagar hasta en 150 días después de recibir el pedido.

Con ese margen las editoriales podían vender parte de la producción con lo que conseguían dinero para pagar a sus proveedores, pero ahora acumulan graves problemas de tesorería.

De cualquiera de las maneras, las esperanzas del sector del libro pasan por salvar la campaña navideña, una de las épocas del año en la cual se venden más libros, y no solo los de texto.

Sin embargo, hoy por hoy, ya hay editoriales que han tenido que reconducir su política de lanzamientos, como es la editorial La Cúpula, centrada en la edición de cómics.

Tormenta perfecta

Es la que se va a producir en un contexto donde los sellos editoriales pretenden aprovechar el «tirón» de ventas, lo cual les obliga a comprar la materia prima mucho más cara, y por consiguiente repercutir esos gastos extra sobre el cliente.

Si en el primer semestre de 2019 se publicaron en España 14.798 títulos nuevos, en este 2021 en ese mismo concepto se encuentran 15.277 novedades.

A ello hay que sumar las reimpresiones de libros publicados en años anteriores, lo que está provocando un embotellamiento en muchas imprentas que finalmente son las que fabrican los libros.

A eso se une un mercado energético despendolado, con el kilovatio / hora que supera los 200 euros, lo que hace que esos sobrecostes que tienen las imprentas los repercutan sobre las editoriales, que tienen que aumentar el PVP de los libros.

Amazon marca territorio

Tampoco debemos de olvidarnos de Amazon, al que las fuentes del sector editorial señalan como vendedora de uno de cada cinco libros que se comercializan en España.

De hecho, Amazon España se ha convertido en el principal cliente de las editoriales españolas y un competidor, con prácticas comerciales muchas veces abusivas, para el gremio de libreros, aunque este se esté reinventando.

Si miramos al otro lado del Atlántico, Amazon ya vende el 40% de los libros que se comercializan en Estados Unidos, lo que le arroga mucho poder.

En el país que gobierna Joe Biden, es tal la fuerza que tiene Amazon, que lograr descuentos de hasta el 40% de las editoriales, lo que hace que las editoriales medianas y pequeñas acudan a negociar desarmadas con la empresa que fundase Jeff Bezos.  

Fuente – EL PAÍS

Imagen – Steven Vance / Michelle W. / Hans Dinkelberg / NOAA’s National Ocean Service / Stock Catalog / Derek Keats / Texaus / Taurus Emeral

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