Formentor, esta vez desde el país de las estepas

El Premio Formentor de este 2022 ha galardonado a la autora rusa Ludmila Ulítskaya, que por su rechazo a la invasión de Ucrania ha tenido que abandonar el país que gobierna Vladimír Putin y reside en Berlín. El jurado destaca ser una de las herederas más notables de la tradición de la narrativa rusa que se pierde en los orígenes de la Historia

Desde Rusia es desde donde viene Ludmila Ulítskaya que ha sido la merecedora del Premio Formentor 2022.

La autora, que ha tenido que refugiarse en la capital alemana por posicionarse contra la invasión de Ucrania, tiene orígenes en ese país, concretamente entre la minoría judía, a la que también pertenece el presidente ucranio, Volodimír Zelenski.

Inclusive la autora, de entre otros, Mentiras de mujeres, ha sonado en las quinielas para el Premio Nobel, por la calidad de su literatura, a pesar de que es científica de formación.

Todo son alabanzas hacia su literatura

Con 79 años, Ludmila Ulítskaya nació en la localidad rusa de Dablekánovo, y es autora de una dilatada obra literaria, algunos de cuyos libros han sido inclusive traducidos al castellano y publicados por la Editorial Anagrama.

En la justificación del premio, el jurado alaba el importante aliento narrativo y la capacidad que tiene para representar la sutileza de los sentimientos humanos.

En su literatura están presentes sobre todo epopeyas de personas de a pie que se ven impelidas a tener que hacer frente a grandes retos vitales.

Al mismo tiempo, también es de destacar de Ulítskaya la sensibilidad con la que trata en su obra a hombres y mujeres que han sido despojados de su dignidad como personas.

Encantada

La autora rusa, que ha tenido que cambiar su residencia a Berlín por haberse posicionado públicamente en contra de la invasión de Ucrania, se ha mostrado encantada de recibir uno de los más importantes premios literarios en lengua española.

El premio, además, la llena de esperanza de poder seguir con su carrera literaria a pesar de que ha tenido que huir de su patria para no ser arrollada por la maquinaria represiva que ha organizado la camarilla que rodea a Vladimír Putin.

A pesar de la fulgurante carrera literaria que ha desarrollado, la formación de esta mujer que nació en el año 1943 en los Urales rusos es como científica.

Se graduó en la Universidad de Moscú y obtuvo un máster en Biología en esa misma universidad, trabajó muchos años en el Instituto de Genética de la capital rusa.

Dando un cambio de rumbo de 180 grados a su carrera, en el año 1978 se convierte en la directora de repertorio del Teatro Hebreo de Moscú, labor que compatibilizó con la escritura de todo tipo de guiones.

Tradición narrativa rusa

Es otro de los valores que han destacado de ella los miembros de jurado del Premio Formentor, y tiene que ver con que es una heredera notable de la tradición de la narrativa rusa que se pierde en los orígenes de la historia.

El jurado del Premio Formentor 2022 ha estado formado por Elide Pittarello, Marta Rebón, Gustavo Guerrero, Enric Bou y el director de la Fundación Formentor, Basilio Baltasar.

Además, Ludmila Ulítskaya ha cogido esa tradición narrativa y la ha hecho reverdecer gracias a la destreza novelesca que posee, que la ha permitido incardinarse, con voz propia, dentro de la corriente novelesca europea.

Por otro lado, Ulítskaya lleva años sonando como una candidata con posibilidades de lograr el Premio Nobel de Literatura, y la autora destaca sobre todo por la calidad de su prosa y por ser una conciencia crítica en el panorama literario mundial.

De la década de los años 90

Fue cuando comenzó a publicar sus primeros textos, en concreto con unas colecciones de cuentos con un rico colorido y con que destacaban por el retrato psicológico de sus protagonistas.

Con 15 libros de ficción a sus espaldas, ha vendido cuatro millones de ejemplares y sus obras han sido traducidas a varios idiomas.

Además, es autora de seis obras de teatro que han sido representadas sobre las tablas sobre todo en teatros rusos y alemanes.

Desde la última década del pasado siglo, la autora se ha volcado exclusivamente en la escritura, con obras literarias de lo más dispares, de manera que ha tocado muchos «palos» dentro de la creación literaria.

Literatura ucrania, en el frente de guerra

En estos dos meses que el foco mediático internacional se haya sobre Ucrania, hemos conocido mucho de ese país prácticamente desconocido, y entre esos temas se encuentra, también, su literatura.

Si por algo se ha caracterizado la literatura ucrania ha sido por un proceso de resistencia, para encontrar su propia voz y no ser fagocitada por las expresiones culturales escritas que se generan en Rusia.

No hace tanto tiempo, en el siglo XIX, los editores rusos solo aceptaban publicar a autores ucranios si sus obras eran cómicas o apolíticas e inclusive entre los años 1863 y 1876 se prohibió toda la literatura ucrania.

Una literatura con obras muy destacadas

A pesar de la represión cultural, la literatura ucrania siempre ha sido muy variada y abundosa, sobre todo a partir de la implosión de la Unión Soviética y la configuración de Ucrania como una entidad política independiente.

Uno de los poetas más laureados de la literatura ucrania es sin lugar a dudas Tarás Shevchenko con su poemario Kobzar, existiendo también una literatura comprometida políticamente.

En ese ámbito podemos encontrar Cazadores de tigres de Iván Bahrianyi en donde se relata con toda crudeza la violencia de los campos de internamiento soviéticos.

Obras destacadas de la literatura ucrania de todos los tiempos son también La familia de Kaidash de Iván Nechuy-Levytsky, la versión de la Eneida de Virgilio de Iván Kotliarevsky o La felicidad robada, de Iván Frankó.

Lograr una identidad literaria propia

Es lo que llevan buscando siglos los autores ucranios, intentando durante todo ese tiempo sacudirse el paternalismo con el que han sido tratados por las letras rusas.

La literatura ucrania se ha tenido que defender permanentemente de los intentos de rusificación de la actividad literaria en el país que ahora preside Volodimír Zelenski.

Quizás uno de los principales autores ucranios que quisieron sacudirse de la colonización cultural rusa fue Nikolái Gógol.

Si bien es cierto que en un primer momento optó por crear obras de teatro costumbristas que pudiesen ser representadas en San Petersburgo y en Moscú, pronto intentó crear una literatura plenamente ucrania.

Otro autor ucranio, aunque ha quedado en para la Historia como un autor ruso es Mijaíl Bulgákov, nacido en Kiev, autor de El maestro y Margarita, una de las principales obras literarias de la literatura eslava de todos los tiempos.

Ahora, con el país en guerra, la literatura ucrania colabora con el esfuerzo bélico, siendo una trinchera más en la lucha contra el invasor ruso, en un ejercicio de dignidad.

Fuente – EL PAÍS / ANAGRAMA / rtve

Imagen – Sergio Tittarini / Ninara / Dmitry Rozhkov / reibai / Jason Lander / manhhai / Andrew Milligan /

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