Un complot

El historiador británico John Dickie nos presenta en La orden. Una historia del poder global de los masones un nutrido compendio de lo que ha sido la masonería desde que surgió en Escocia en el siglo XVIII, mostrando sus hechos más significativos y una amplia panoplia de personajes famosos que participaron de esa sociedad secreta

Judeomasónico se solía decir en la España franquista cuando algo, desde oscuros contubernios, afectaba a los intereses de las élites franquistas.

Era una manera de no acusar a nadie y a muchos al mismo tiempo siendo lo judeomasónico algo que se expandía como una galaxia.

Ahora John Dickie, publica, bien es cierto que centrado en la masonería como movimiento global, La orden. Una historia del poder global de los masones.

El libro es a la vez un análisis y una desmitificación de los masones, un movimiento que se ha desarrollado durante siglos y en donde se refieren los personajes más importantes que han formado parte de las logias.

En los lugares más insospechados

Inclusive en la luna. Es lo que hizo el astronauta Buzz Aldrin, que fundó una logia en el satélite de la Tierra, tal como nos cuenta el autor británico John Dickie, que publica en Debate La orden. Una historia del poder global de los masones.

La primera logia masónica surge en Escocia en el siglo XVIII, y la heroicidad de Aldrin no tiene nada de extraño porque a lo largo de la Historia de la NASA, han sido mucho los astronautas adheridos a los ritos masónicos.

En 500 páginas muy bien documentadas, se muestra el miedo que la iglesia católica ha tenido siempre a la Masonería, ya que sospechaban, y siguen sospechando, que las logias tienen conocimientos de lejanos arcanos.

A pesar de ellos mismos, nos referimos a los masones, sus secretos guardados bajo siete llaves pronto fueron vox populi, por lo que sus secretos casi nunca fueron tales.

Ser una buena persona

Los niveles masónicos, y progresar de grado, tiene como misión mejorar a la persona: ser una buena persona, intentar un mundo mejor y tener en cuenta que la muerte es algo muy serio.

Lo que cohesiona las logias masónicas, es una de las tesis del libro escritor por este historiador británico, no son los secretos que guardan, sino el rito que desarrollan, algo tan evidente como la pertenencia a un grupo.

Entre los ritos comunes a todas las logias de la masonería se encuentran, por ejemplo, el rasgado de las vestiduras, la entrega de símbolos, los arrodillamientos o los juramentos.

Una simbología que no hay que tomarla en sentido literal, ya que si no la comunión de los católicos sería canibalismo, ya que en la comunión se toman la sangre y el cuerpo de Cristo, eso sí, simbólicamente.

Una lucha soterrada entre la Iglesia y la Masonería

Además, soterrada y que se inició en el siglo XVIII, una época en la cual se produjeron destacadas luchas religiosas.

En cierto modo el devenir de la masonería y de la Iglesia están íntimamente entrelazadas: en cierto modo la masonería sería también una religión, aunque no tan importante como la católica o la protestante.

En aquella encrucijada histórica nadie se podía declarar ateo, y en los rituales masónicos, como en el de la Iglesia, hay ritos mortuorios y también de resurrección.

Tal como dejo establecido el filósofo Bertrand Russell, tanto la masonería como la Iglesia giran alrededor del miedo a la muerte.

Jesuitas contra masones

Fue uno de los grandes errores del papa Pío IX que designó a los jesuitas como el ariete contra los masones, cuando en el año 1850 los pone la frente de la revista Cività Cattolica, una revista con una clara función proselitista.

Paradójicamente, la inquina de la Iglesia Católica contra los masones les dio a estos una buena fama y que creciese la adhesión de ciertas capas sociales hacia la masonería, que vio como las afiliaciones aumentaban.

En esa época, segunda mitad del siglo XIX, se dieron en Europa un buen número de revoluciones liberales que llevaban la secularización de la política y la sociedad como bandera.

Fueron estos jesuitas los que acusaron a los masones de todos los males y extendieron una «leyenda negra» como revolucionarios y los calificaron como peligro social para los regímenes políticos de inspiración divina, esto es, las monarquías absolutistas.

Ideas y hechos divergentes

En La orden. Una historia del poder global de los masones, John Dickie también muestra las contradicciones entre los elevados valores de la masonería y las actuaciones, a veces brutales de sus miembros.

Una de esas acciones brutales fue el lanzamiento de una bomba atómica sobre Hirosima, ordenada por el presidente Truman, que se preciaba de ser masón, provocando miles de muertos, muchos de ellos civiles.

Además, en la Historia de la masonería hay episodios muy oscuros: división de los miembros por origen social, misoginia y haberse adherido al antisemitismo mucho antes de que Hitler lo convirtiera en política de Estado en Alemania.

A pesar de ello en el origen de la masonería también podemos encontrar, desde sus orígenes, rasgos de modernidad: ilustración, transparencia, igualdad entre personas, derechos humanos y demás.

Un compendio de la Historia Universal

A lo largo de los casi tres siglos de historia, la masonería ha contado con importantes personajes históricos en su historia: Garibaldi, Bolívar, Washington o Arthur Conan Doyle.

También pertenecieron a logias Goethe, Oscar Wilde, Newton, Walt Disney o Nat King Cole, por citar solo a los más reputados.

En cuanto a la influencia en otros movimientos, su influencia es tan dispar como poder haber sido la simiente de organizaciones tan dispares como el Ku Klux Klan o la Mafia.

La Masonería, antes y ahora, funciona por células, las logias, que en conjunto forman un solo cuerpo, con una descentralización centralizada que ha sido ampliamente seguida por muchos movimientos en la clandestinidad.

Eso es lo que hace que su estructura haya sido utilizada por movimientos tan antitéticos como el Ku Klux Klan o el PCE en los años en que el franquismo los hizo estar en la clandestinidad.

Incluso en la familia Franco

Aunque Dickie no pueda afirmar que Francisco Franco fuese masón, si lo fueron algunos de sus hermanos, como es el caso de Ramón, el hermano que combatió como aviador en el bando republicano.

De lo que si está convencido el autor es que Francisco Franco si creyó en la existencia de una conspiración judeomasónica que creía que no solo estaba contra su régimen y contra España, sino contra la Cristiandad.

En esencia, el franquismo fue la culminación de una lucha de siglos entre los valores seculares y los religiosos, que desde el siglo XVIII se enfrentaban no solamente en España, sino también en otros países europeos como Francia o Italia.

Fuente – EL PAÍS

Imagen – Colin Frankland / Dmitry Djouce / Ashley Webb / Helena / Ramona August / Mark Mauno / Carlos Luna / Discasto

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