Muchos los llamados y pocos los elegidos

casitodaslasletras31102016

Con este artículo finalizamos la serie que hemos dedicado a aquellos escritores y escritoras que siempre están en las quinielas en cada nueva edición del Premio Nobel de Literatura. En esta ocasión ya solo nos quedan dos escritores en el morral: el irlandés John Banville y el surcoreano Ko Un

John Bainville es un escritor irlandés al que muchas veces le hace sombra su alter ego, que firma parte de su producción literaria, Benjamin Black. Nacido en Wexford en el año 1945, ha destacado, tanto firmando con su nombre como con su pseudónimo, dentro de la novela negra.

En sus novelas, además de los crímenes y los misterios, también está presente la crítica sin fisuras que realiza a la moral del catolicismo irlandés; teniendo en su país mucha fuerza la iglesia católica, casi es un apestado para la sociedad bien pensante irlandesa.

Su prosa ha creado escuela dentro de los escritores que se manejan en inglés, y destaca por su ácida ironía, la continua referencia a la cultura clásica y por buscar, de modo casi obsesivo, la perfección sintáctica.

Aunque todavía no lo han galardonado con el Premio Nobel de Literatura, Irlanda o mejor dicho, a los escritores irlandeses ya les va tocando que alguno de ello logre el más reconocido galardón de la literatura universal.

Que este escritor educado en un colegio de los Hermanos Cristianos logre el Nobel lo igualaría a otros primeros espadas de las letras irlandesas que ya lo consiguieron, caso de Bernard Shaw o Samuel Beckett.

Para acercarse a su obra con parte de sus libros más significativos es conveniente leer El mar, El libro de las pruebas o La rubia de los ojos negros.

El último escritor del que hablaremos en esta serie de artículos será el surcoreano Ko Un. Nacido en Seúl en el año 1933, además de su labor como escritor es conocido por ser un activista en pro del pacifismo.

En su larga trayectoria como escritor ha tocado todos los géneros, especialmente la poesía, la novela y el ensayo. Reúne buena parte de las características que gustan a los académicos que forman parte el jurado del Premio Nobel de literatura: es un hombre, es activista político y es octogenario.

Ko Un fue monje budista durante una década hasta que decidió colgar los hábitos y su activismo político lo llevó a recibir una condena de cadena perpetua por las críticas que realizó contra la dictadura del presidente Park.

Entre las razones que explicarían que el Premio Nobel de Literatura, hasta ahora, haya pasado de largo, se encuentra el poco carisma que cultiva. Muchas de sus comparecencias las comienza diciendo “Yo no soy un ladrón sino un mendigo, un don nadie que le mendiga unas cuantas palabras a la realidad y al universo”.

Más información – El poeta canario Javier de la Rosa candidato al Nobel de Literatura

Fuente – El Diario

Imagen – xlibber

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