¿Cómo leer tantos libros como queremos?

Uno de los objetivos recurrentes para el nuevo año es aumentar nuestro índice de lectura, y para llevar ese objetivo a «buen puerto» es necesario, como en tantas otras cosas en la vida, perseverar y tener un método

Una de las asignaturas en este país es subir los índices de lectura, que se encuentran en el «vagón de cola» de los países europeos de nuestro entorno.

Eso casa muy bien con esas listas con objetivos que nos hacemos todos los eneros para desarrollar durante el nuevo año, y en el caso de este redactor que esto escribe es poder leerse un libro a la semana.

Leer está lleno de ventajas: desarrollamos el «coco», adquirimos cultura y vocabulario, nos divertimos un montón, sobre todo si estamos leyendo ficción, y ayudamos a nuestro desarrollo cognitivo.

Método

Como cualquier otra disciplina, para adquirir hábito de lectura es necesario seguir un método y no arrojarnos a la lectura «a tontas y a locas» que suele ser sinónimo de dejar la lectura a la primera de cambio.

Además, y se supone que hasta verano cuando el 70% de la población española ya estará inmunizada, las restricciones de contacto social pueden ayudar a desarrollar los placeres solitarios, como es la lectura.

Paradójicamente para tener un buen año lector, lo mejor es no plantearse objetivos, y menos unos objetivos que objetivamente no se van a poder cumplir.

Además, hay que leer por placer, asomándose a los anaqueles donde tenemos los libros sin prejuicios, y coger aquel libro sobre el que inopinadamente se ha fijado nuestra vista.

Lo peor que podemos hacer es no seguir las indicaciones que nos den nuestros amigos o conocidos sobre libros superventas que nos van a explicar, además de una manera meridiana, lo que sucede actualmente.

Bastante «fatiga pandémica» tenemos encima, con los medios de comunicación repitiendo machaconamente los últimos datos de contagios y hospitalizaciones, para encima «consumir» libros que hablen sobre la crisis sanitaria del SARS-CoV-2.

«Hambre» de pantalla

Insertos en la segunda década del siglo XXI, las pantallas se han hecho omnipresentes en nuestras vidas, por lo que puede resultarnos un cambio brusco leer un libro compuesto de papel y tinta.

Existen muchas posibilidades de leer en formatos digitales y delante de una pantalla, e inclusive no leer, sino «oír el libro».

La cómo comentábamos en un artículo dedicado a las plataformas de audiolibros, existen un buen número de sitios web donde pagando una «tarifa plana» podemos escuchar todo su catálogo de obras literarias.

Además, también existe la opción del libro electrónico, que nos permite con un sencillo dispositivo de eReader o inclusive también en una tableta, llevarnos con nosotros cientos de libros en un dispositivo que pesa algo más de 100 gramos.

Abrir el foco

Para coger hábito de lectura lo primero que debemos hacer es no «cerrarnos» a ningún género, ya que hay que leer de todo.

Para evitar el hartazgo de centrarnos en un género literario, y aunque estemos centrados en él, lo mejor es descansar leyendo otras cosas: si nos gusta especialmente la literatura fantástica lo mejor es leer de vez en cuando, ensayo, novela histórica o inclusive prensa.

El contexto también ayuda

Tampoco está demás tener un lugar en la casa, puede ser una habitación que utilicemos como estudio, para deleitarnos con la lectura.

Inclusive podemos «vestir» nuestro rincón de lectura con elementos que favorezcan la misma, como pueda ser un sillón cómodo y una buena lámpara, a ser posible orientable para lograr que la luz ilumine el texto que estamos leyendo.

Además, la lectura con lo que mejor marida es con una atmósfera de tranquilidad, aunque bien es cierto que también es posible enfrascarse en un texto en un lugar ruidoso, como pueda ser un vagón de metro.

Inclusive acostumbrarnos a leer en lugares ruidosos nos puede permitir «entrenar» la concentración lo que nos puede servir para otras muchas cosas.

Mejor con banda sonora

Nada mejor que nuestras lecturas tengan una buena «banda sonora», como pueda ser una magna obra de música clásica.

Evidentemente, debemos de huir de músicas estridentes que lo que pueden hacer es que nos distraigamos de la lectura, y nos pueden desconcentrar de lo que nos está contando el texto.

En muchas de las plataformas de música en streaming, como pueda ser Spotify, tenemos play lists creadas específicamente para acompañarnos en la lectura.

Un tipo de música que marida especialmente bien con el tiempo de lectura es lo que se denomina música ambiente, y ahí podemos escoger música de sus grandes «popes», caso de Brian Eno, William Basinski o The Stars of the Lid.

Solo leer lo que nos apetezca

Como cualquier otra actividad, para que esta se asiente en nuestros hábitos de la mejor manera posible tiene que ser una actividad placentera.

Eso implica, entre otras cosas, solo leer aquello que verdaderamente nos apetezca, sin que leer se convierta en una obligación.

Uno de los principales problemas que encontramos entre los estudiantes españoles – bachillerato y universidad – es que asocian la lectura con «chapar» los apuntes y los libros de las asignaturas.

También hay excepciones

Es el caso de dos jovencísimas estudiantes de bachillerato que lideran un proyecto que conjuga el fomento de la lectura con la sostenibilidad medioambiental.

El proyecto está abierto a expandirse por todo el territorio nacional, y ya forman parte de la iniciativa las Juventudes de Cruz Roja, el Hospital Reina Sofía y centros de acogida de Nuevo Futuro.

Tal como explican las dos líderes de esta iniciativa – Teresa Revuelta Pardo y Paula García Martínez – de lo que se trata de una campaña de donación de libros.

Son ellas las encargadas de recibirlos, y después de que los volúmenes pasen la correspondiente cuarentena, se entregan a las organizaciones adheridas al proyecto, como es el caso de los centros de acogida de Nuevo Futuro.

La «semilla» del proyecto fue un programa de radio en el que los contertulios se quejaban de que se estaba perdiendo el hábito de lectura entre la población en general y específicamente entre los estudiantes preuniversitarios y universitarios.

Fuente – El Confidencial / ABC

Imagen – Yiris / Alan Levine / Tatsuo Yamashita / Michael Spencer / Glen Bledsoe / The United States Army Band / Ángela / Grant

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