No solo sucedió en Gernika

El bombardeo, durante más de dos años, de Madrid durante la Guerra Civil es una realidad histórica poco investigada. Ahora dos arquitectos, docentes de la UCM, publican Madrid bombardeado: cartografía de la destrucción 1936 – 1939, un extenso estudio y cartografía de un Madrid bombardeado

Gernika, así lo inmortalizó Pablo Picasso en su cuadro homónimo, fue el primer gran bombardeo de la Guerra Civil Española, y fue un ensayo de los bombardeos que posteriormente la Luftwaffe desarrollaría en la II Guerra Mundial en el teatro de operaciones europeo.

Pero durante la Guerra Civil Españolatambién hubo muchos más bombardeos y de mayor intensidad que el que se desarrolló en la villa vizcaína, y uno de los más contundentes se produjo en Madrid.

El frente de Madrid

Desde que se inició la Guerra Civil Española, el 18 de julio de 1936 y hasta la entrada de las tropas facciosas en la capital de España, el 28 de marzo de 1939, Madrid fue una de las ciudades más bombardeadas de España.

Tanto desde el aire, como desde la artillería del bando sublevado que rodeaba Madrid, fueron centenares de miles los proyectiles que cayeron el frente madrileño.

Ahora un libro, Madrid bombardeado: cartografía de la destrucción 1936 – 1939 pone negro sobre blanco lo que fue aquel asedio y las consecuencias que tuvo para los madrileños.

En volumen va acompañado de un mapa donde los autores, profesores de la Universidad Politécnica de Madrid cartografían ese horror.

Desde los albores de la Guerra Civil

A partir de noviembre de 1936 el bando franquista pone en asedio a la capital, intentando llevar a cabo un golpe definitivo que desarbole al bando republicano con la pérdida de Madrid.

El bombardeo aéreo correrá a cargo de la aviación franquista, la Legión Cóndor alemana y la Aviazione Legionaria italiana.

Ese caer incesante de bombas será coordinado con una ofensiva artillera de las piezas ubicadas en la Casa de Campo y el Cerro de los Ángeles.

Nos encontramos en los prolegómenos de los que serán dos años enteros de bombardeos aéreos que dejaron un saldo de algo más de 2.200 edificios destruidos, y la práctica destrucción de infraestructuras en un área de 30.000 metros cuadrados.

Sin símbolos de recuerdo

Aunque pocos, en algunos edificios históricos todavía se pueden ver las «cicatrices» de los bombardeos de la Guerra Civil.

Sin embargo, y en eso este volumen es novedoso, nadie se había preocupado de sistematizar esa destrucción y crear itinerarios para ver que, más de 80 años después, todavía existen restos históricos que muestran la barbarie de esos días.

Además, Madrid carece de ningún mausoleo que recuerde a los damnificados por aquellos bombardeos, cosa curiosa dado que la capital del reino está plagada de monumentos que conmemoran hechos traumáticos acaecidos en la capital de España.

Madrid cuenta con un monumento a Los Últimos de Filipinas, un monumento a la Legión fundada por Millán Astray o un monumento al 2 de mayo, pero nada que venga a conmemorar las sevicias que sometió, a la población madrileña, los bombardeos de bando franquista.

Dos arquitectos

Son Enrique Bordes y Luis Sobrón, dos arquitectos que ejercen la docencia en la UCM y que son los autores de Madrid bombardeado: cartografía de la destrucción 1936 – 1939, un análisis detallado de lo que sufrió Madrid en los bombardeos.

A decir de muchos expertos, incluidos los autores del libro, el bombardeo de Madrid fue el primer bombardeo de la edad moderna contra una gran ciudad.

A pesar de ello, como ha sucedido con los más de 100.000 desaparecidos que fueron ajusticiados por el franquismo y que «adornan» las cunetas de España, el Régimen cubrió con un tupido velo lo que fue los bombardeos de Madrid.

Además de existir pocos restos arquitectónicos, aunque alguno hay todavía, sobre los bombardeos, de la generación que vivió aquel asedio cada vez quedan menos testigos con vida.

Un trabajo previo

Madrid bombardeado: cartografía de la destrucción 1936 – 1939 no ha surgido de manera espontánea, sino que es deudor de un trabajo anterior en el que participó Sobrón, que no es otro que el cómic Arquitectura narrativa, publicado por Cátedra en el año 2019.

A partir de ahí se elaboró un estudio que se investigó la incidencia de los bombardeos de la Guerra Civil en la planimetría de la capital de España, investigación que contó con el respaldo de la Oficina de Derechos Humanos y Memoria del consistorio madrileño.

Los resultados a los que llegó la investigación no han sido publicados hasta ahora y demostraron que el bombardeo de Madrid no fue algo que se desarrollase «a tontas y a locas» sino que estuvo meticulosamente programado.

La llegada a la alcaldía de José Luis Martínez – Almeida, en una de sus primeras medidas al ser investido con la vara de alcalde fue cerrar la Oficina de Derechos Humanos y Memoria y mando el estudio a un cajón.

Reconocer a la sociedad civil

Ante la tesitura del nuevo equipo municipal, Sobrón y Bordes decidieron que debían publicar el estudio, sobre todo para poner de relieve el comportamiento humanitario y solidario de la sociedad madrileña de aquel tiempo.

El libro es también un homenaje a bomberos, policías y fotorreporteros que lucharon a brazo partido ya no para parar los bombardeos, de eso se encargaba el ejército de la república y la artillería antiaérea, sino de los que intentaban «curar» los daños.

Dos años después de aquella investigación la editorial Cátedra publica un libro que documenta el urbicidio que cometió la aviación franquista, un volumen que viene acompañado de una cartografía precisa, una cartografía del horror.

Acabar con la desmemoria histórica

Es otro de los objetivos que buscan los autores de Madrid bombardeado: cartografía de la destrucción 1936 – 1939 de unos ciertos sectores que desde la Transición han querido abonar la desmemoria y correr un velo sobre el golpe de Estado que acabó con la II República española.

Aquí los autores hablan ya de anomalía histórica, ya que Franco fue el único dictador fascista que «sobrevivió» a la II Guerra Mundial, donde todos los regímenes autocráticos, empezando por el alemán, sucumbieron ante las democracias occidentales.

Los autores pretenden arrojar un poco de luz sobre unos acontecimientos que sucedieron hace más de ochenta años y que no ha sido fáciles de investigar, ya que una de las actividades del franquismo fue ocultar todo aquello que recordase a la Guerra Civil.

Fuente – el diario

Imagen – Adam Jones / Shadow Gate / D. Miller / Tony Hisgett / Rob Oo / Manuel MV / Liz West / Discasto

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