Feria del libro, lugar de nuevas alternativas

Después de un 2020 sin feria, vuelve a la carga la Feria del Libro de Madrid ubicada en su localización habitual, El Retiro, donde una nueva hornada de autores, libreros y nuevas editoriales se dan cita como un soplo de aire limpio

Un año más, en el paseo de carruajes del Retiro ve la luz, por unas pocas semanas, una nueva edición de la Feria del Libro de Madrid.

En el evento el frescor de la innovación campa por sus respetos: desde una editorial que publica solo libros de mujeres, una librería argentina que abre espacio en Madrid o una hornada de autores jóvenes.

En busca del éxito

Es la historia de Sara Barquinero (Zaragoza 1994), que acude a esta recuperada Feria del Libro de Madrid con un nuevo libro bajo el brazo.

Estaré sola y sin fiesta no es ni mucho menos su primera obra literaria, ya que varias de sus obras se quedaron en un cajón inéditas, y en el caso de su libro recién publicado lo remitió a 15 editoriales distintas.

Para Barquinero, el haber podido publicar, hasta ahora, un libro es lo mejor que le ha pasado en la vida, en un sector que cada día es más competitivo y en el que solo tienen asegurada la publicación los escritores consagrados.

Una nueva hornada de autores que llega a la feria

Son varios los jóvenes autores que han conseguido este año lo que les parecía imposible: ver sus obras literarias publicadas y en los expositores de las casetas de la Feria del Libro de Madrid.

Así mismo también en la edición de esta feria vamos a encontrar desde libreras que han cruzado el Atlántico para abrir librería en la capital de España, así como editores de recientes proyectos editoriales.

Entre ellos se encuentra el poeta Alejandro Simón Partal, que publica ahora su primera novela, la librera Andrea Stefanoni, que abre librería, La Mistral, en Madrid y Sol Salama, que inaugura su nueva editorial, Tránsito.

El común denominador de todos ellos es la vocación que siempre han demostrado ante la letra escrita, cada uno desde su posición, ya sea de autor, de librera o de propietaria de una novísima editorial.

Muchas horas y mal pagado

Es algo que todos tenían asumido cuando desembocaron en el gremio editorial, especialmente Simón Partal, que ha tenido que desempeñar otros muchos oficios, «trabajos alimenticios» en el argot, para poderse dedicar a escribir.

También todos son conscientes de que sus jornadas laborales son interminables, muchas veces teniendo que dedicar a su trabajo hasta el fin de semana, un periodo que debiera de ser de ocio.

Sin embargo, todos ellos ven Latinoamérica como tierra de promisión, ya que consideran que allí existen muchas más ayudas para los creadores que las que pueden existir en España, aunque en nuestro país existen las Residencias.

Tres décadas de experiencia

Es la hoja de servicios de Andrea Stefanoni, que antes de iniciar su proyecto personal con La Mistral, se pasó tres décadas gestionando El Ateneo Grand Splendid de Buenos Aires.

Además de librera, también es autora, ya que en el 2003 publicó, el Seix Barral, La abuela civil española, donde recuperó la memoria de su familia.

Su receta para vivir del libro se basa en trabajar, trabajar, y seguir trabajando, considerando ilusorio que autores que solo han publicado tres libros puedan vivir de los derechos de autor que generan los mismos.

Si se pretende del libro hay que generar proyectos que vayan con uno mismo, y que permitan producir, ya sea como autor, como propietario de una editorial o como librero. Así si es posible vivir de libro.

Empezar desde abajo

Todos los citados en este artículo empezaron desde abajo, y con el tiempo y los años fueron enriqueciendo su experiencia hasta que esta les permitió iniciar su propio negocio.

En el caso de Sol Salama, comenzó en el negocio editorial batiéndose el cobre en la editorial Penguin hasta que un hecho biográfico, el fallecimiento de su padre, la llevo a emprender con editorial propia.

Una trayectoria similar la encontramos en Andrea Stefanoni, que después de verlas de todos los colores gestionando El Ateneo Grand Splendid de Buenos Aires decidió cambiar de continente para emprender en Madrid, como librera con librería propia, La Mistral.

Buscarse la vida

Es la historia literaria de Simón Partal, que ya había publicado varios libros de poesía, entre los que se encuentran Una buena hora y La fuerza viva.

Habiendo cosechado un relativo éxito, la escritura de su primera novela, La parcela, que ahora ve la luz, le obligó a estructurar unos horarios draconianos que le permitieran tener su novela a tiempo para la próxima Feria del Libro.

En La parcela se relata la relación entre un profesor de literatura español y un alumno oriundo del Siria, situándose la acción en el norte de Francia, un territorio que Partal conoce bien no en vano vivió varios años allí.

Publicado en Renacimiento, la publicación en esa editorial es producto casi de la casualidad ya que consiguió un contacto con esa editorial preguntando en su caseta en la Feria del Libro de Sevilla.

Lectores ávidos

Es otro de los comunes denominadores de Simón Partal, Andrea Stefanoni, Sol Salama y Sara Barquinero, y los que les hizo, desde diversos roles, desembocar en el negocio editorial.

Cada uno de ellos tiene sus propias influencias literarias, que en el caso de Sara Barquinero son la gran novela americana, con autores como David Foster Wallace o Don DeLillo y las novelistas francesas, deudoras de, entre otras, Marguerite Duras.

Al mismo tiempo, Barquinero es una asidua de los expositores de novedades de las librerías, donde sus preferidos son los libros escritos por mujeres en que los personajes evolucionan en una cierta marginalidad.

En el caso de Simón Partal, sus primeras referencias literarias tienen que ver con las biografías de grandes hombres, muchos de ellos escritores, como es el caso de la de Walt Whitman, y también la de David Bowie.

En el caso del músico londinense, su biografía lo ha remitido a las influencias literarias que manejaba Ziggy Stardust para su creación musical, y así Partal fue construyendo su propia biblioteca.

Ese licenciado en Filología Hispánica también se confiesa deudor de los expositores de novedades de las librerías, y considera que los poetas jóvenes como él están viviendo una auténtica edad de oro en España.

Nunca han sido tantas las subvenciones, premios y festivales literarios que tienen como protagonistas a los vates jóvenes que desarrollan su producción en español.

Fuente – EL PAÍS

Imagen – de rama en rama / Sanshiro Kubota / Pedro Ribeiro Simões / Derya / Niels Mickers / Rob Oo / It`s No Game / Book Catalog

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